Crisis migratoria
En acantilados inaccesibles al borde del precipicio: así son los peligrosos asentamientos en los que cientos de migrantes tratan de sobrevivir en Ceuta
Los detalles Muchos de ellos se desplazan una vez al día hasta la playa de El Trampolín, donde Cruz Roja está repartiendo alrededor de 2.000 raciones de comida diarias.

Resumen IA supervisado
Han pasado diez días desde que más de 70.000 personas entraron irregularmente a Ceuta desde Marruecos. Aunque la mayoría ha regresado, miles de personas permanecen en la ciudad autónoma, sobreviviendo en condiciones infrahumanas. El sistema de acogida de Ceuta está colapsado, dejando a centenares sin un lugar donde dormir. Muchos han construido chabolas en acantilados inaccesibles, arriesgando sus vidas al desplazarse. Diariamente, se acercan a la playa de El Trampolín, donde Cruz Roja distribuye 2.000 raciones de comida. Estas personas esperan que el sistema de acogida les ofrezca condiciones de vida dignas.
* Resumen supervisado por periodistas.
Han pasado diez días desde que más de 70.000 personas entrasen irregularmente a Ceuta procedentes de Marruecos. Pese a que la gran mayoría de ellos han regresado al país vecino, miles de personas siguen en la ciudad autónoma, y muchas de ellas están tratando de sobrevivir en condiciones infrahumanas, tal y como ha comprobado laSexta visitando en barco toda la costa ceutí.
El sistema de acogida de Ceuta está completamente colapsado, por lo que se cuentan por centenares las personas que no tienen dónde dormir. Ante esta situación, muchos han optado por buscar un refugio en los acantilados, donde han instalado sus chabolas provisionales.
"Se han hecho sus chozas, salen una vez al día a comprar comida", relata un vecino de Ceuta que ha vivido desde el primer día de la crisis migratoria la instalación de estos centenares de migrantes.
La mayor parte de ellos están en zonas prácticamente inaccesibles que dan directamente a la costa. "Para llegar aquí tienen que bajar un acantilado en el que cualquier resbalón les puede costar la vida", añade este mismo vecino.
Muchos de ellos se desplazan una vez al día hasta la playa de El Trampolín, donde Cruz Roja está repartiendo alrededor de 2.000 raciones de comida diarias. De esta forma, muchos buscan sobrevivir y ganar tiempo hasta que el sistema de acogida les garantice unas condiciones de vida dignas.