La Junta Electoral se carga el debate de Atresmedia contradiciéndose a sí misma con respecto a 2015, cuando impidió la participación de IU y UPyD, que eran partidos nacionales que tenían más representación que Podemos y Ciudadanos.

Finalmente, atendía pero no impedía la realización del debate considerando así que Podemos y Ciudadanos eran partidos significativos, algo que ahora niega a Vox. "En 2015 la Junta acordó que se compensara a los partidos que no estaban en ese tipo de debate", explica Joaquim Bosch, miembro de Juezas y Jueces para la Democracia.

La Junta Electoral ha decidido aceptar la queja de Puigdemont, PNV y Coalición Canaria. Por su parte, TVE, que había solicitado un debate a cuatro, en ningún momento se había puesto en contacto con el PP, Podemos y Ciudadanos. Hasta ahora solo había tenido contactos con el Gobierno.

Con esta decisión de no acudir al debate de Atresmedia, triunfa la tesis de un sector del Gobierno y del PSOE, que prefería ir al debate de TVE. Su formato es más controlado al ser un debate de cronómetros, tasado, y no regido por criterios periodísticos, sin repreguntas ni tiempos cerrados.