Ley de amnistía
La ponencia de Conde-Pumpido sobre la amnistía acusa al Supremo de hacer una interpretación "contraria al espíritu" de la ley
Los detalles El presidente del Tribunal Constitucional critica que la interpretación que hizo el Supremo para no aplicar la amnistía al delito de malversación a los líderes del procés es "manifiestamente contraria al espíritu y finalidad de la Ley".
El presidente del Tribunal Constitucional, Cándido Conde-PumpidoResumen IA supervisado
El presidente del Tribunal Constitucional, Cándido Conde-Pumpido, critica la interpretación del Supremo sobre la amnistía de delitos de malversación relacionados con el procés, calificándola de contraria al espíritu de la Ley. Propone amparar a la exconsellera Dolors Bassa, condenada por malversación para el proceso independentista. La corte de garantías ya decidió amnistiar al exconseller Jordi Turull, lo que facilitaría el regreso de Carles Puigdemont. Conde-Pumpido argumenta que la amnistía busca mejorar la convivencia y cohesión social, y que el Supremo no ha mantenido la coherencia necesaria con la finalidad de la Ley.
* Resumen supervisado por periodistas.
La ponencia del presidente del Tribunal Constitucional, Cándido Conde-Pumpido, critica que la interpretación que hizo el Supremo para no aplicar la amnistía al delito de malversación a los líderes del procés es "manifiestamente contraria al espíritu y finalidad de la Ley". En el borrador, al que ha tenido acceso laSexta, el presidente del TC propone amparar a la exconsellera catalana de Trabajo, Dolors Bassa, condenada por malversar fondos públicos que destinó al proceso independentista. Oriol Junqueras, Raül Romeva y Jordi Turull fueron los otros tres condenados por ese delito, por el que están procesados el expresident Carles Puigdemont y los exconsellers Toni Comín y Lluís Puig.
Dice el presidente del TC que la interpretación del Supremo "conduce a una drástica contracción de las posibilidades de aplicación de la amnistía a los delitos de malversación cometidos para sufragar las consultas y el proceso independentista en Cataluña, manifiestamente contraria al espíritu y finalidad de la ley que se interpreta". Porque, en su opinión, lo que hizo el Supremo no fue una interpretación estricta de la Ley "sino de una reducción teleológica en tanto que excluye casos comprendidos en el núcleo de la norma".
El pasado martes, la corte de garantías decidió amnistiar el delito de malversación al exconseller catalán Jordi Turull, lo que daba luz verde al regreso del expresident catalán Carles Puigdemont cuando en las próximas semanas se apruebe la sentencia, que el magistrado del Supremo Pablo Llarena prevé aplicar de inmediato. El tribunal tomó esta decisión una vez que el magistrado conservador José María Macías, que respaldaba la postura del Supremo, retiró su ponencia y asumió redactar otra para el pleno del 6 de octubre que recoja los argumentos de la mayoría para estimar el recurso de Turull, de repercusión directa para Carles Puigdemont. Ese día se votarán dos resoluciones, la ponencia de Macías, que ya es estimatoria, y la de Conde-Pumpido, que también concederá el amparo a la exconsellera Dolors Bassa.
El presidente del TC destaca que la Ley de amnistía cuenta con una explicación razonable de motivos en el preámbulo que identifica el fin constitucional al que responde, “buscar una mejora de la convivencia y de la cohesión social, así como una integración de las diversas sensibilidades políticas, para superar, como objetivo de interés general, las tensiones sociales y políticas generadas con el denominado proceso independentista en Cataluña".
De esta forma, entiende que el Supremo "no solo ha incurrido en una interpretación impredecible de los preceptos aplicables, sino que, además, al apartarse de la finalidad de la Ley de amnistía, no ha mantenido el nexo de coherencia necesario entre la decisión adoptada, la norma que le sirve de fundamento y los fines que justifican la institución de la amnistía".
Por eso, considera que la conclusión de amnistiar la malversación es "la única conciliable no sólo con las reglas de la lógica y del sentido común, sino también con una interpretación de la Ley de amnistía que atienda a su espíritu y finalidad, así como a su propia génesis" ante "la manifiesta falta de coherencia" del Supremo.
En base a ello, Pumpido propone al Constitucional que ordene al alto tribunal que "dicte una nueva resolución en la que se declare amnistiado el delito de malversación" por el que fue condenada Bassa "tomando en consideración, además, el carácter preferente y urgente de la misma".