Un Abascal ignorado y relegado al banquillo. El vicepresidente Pablo Iglesias ha optado por obviar al candidato de Vox a la Presidencia en su propia moción de censura. En su lugar, Iglesias se ha dirigido a Pablo Casado, convirtiéndole en el protagonista de su batalla ideológica.

Y es que "la moción de censura es contra Pablo Casado". O al menos así lo interpreta el vicepresidente. El líder de Unidas Podemos ha reconocido el "discurso político brillante" de Casado en el Congreso, pero insiste en que esa ruptura con Vox "llega tarde". "Sabe que usted depende del señor Abascal, depende de la ultraderecha y eso en Europa no gusta", ha añadido Iglesias en un tono calmado, cómodo con el discurso que quería transmitir.

Iglesias sostiene que el PP "está en una situación estratégica lamentable" y señala a Aznar como responsable de ello. "Señor Casado, tendría que haber tenido la contundencia de pararle los pies a Aznar". Ha añadido que el actual líder del PP y Arrimadas "son la puerta de entrada de la ultraderecha", aunque, ha matizado, no considera que Casado sea un ultra. "Cometieron un error enorme al darle alas a la ultraderecha. Estos señores surgen de ustedes y les van ganando la batalla", ha incidido desde la tribuna.

A petición propia y en un turno extraordinario concedido por Batet, Casado ha recogido el guante de Iglesias y le ha respondido pidiendo nuevamente su dimisión como vicepresidente. Además, y siguiendo con la "batalla ideológica", Casado (en su versión más moderada) ha pedido "que los abrazos que se dieron el abuelo de Iglesias y el mío, no los deshagamos sus nietos". Eso sí, abrazos aparte, le ha exigido que se ocupe de la gestión de la pandemia.

"Queremos una España como la que nuestros hijos y nuestros nietos merecen. Los nuestros han pasado por circunstancias difíciles y eso es lo que nos une, señor Iglesias. Lo único", ha destacado Casado al término del 'bonus track' concedido.

Mientras, desde su escaño, Abascal era testigo de una conversación a dos, un personaje de reparto de su propio guion. Por ello, tiraba incluso de poesía en su turno de réplica. "Yo sé, Pablo, que tú no eres un ultra, dijo clavando su pupila ultra en su pupila azul", ha ironizado Abascal al comienzo de su intervención, en la que ha criticado "el tono papal " empleado por Iglesias.

"No sé en calidad de qué ha intervenido. Usted se avergüenza de España, lo dijo en 2013. El enemigo es todo el que no piensa como usted, para usted España no existe", ha añadido Abascal, que aún andaba digiriendo el 'guantazo' político que le ha propinado Casado en el hemiciclo. Un argumento patriótico el de Vox al que el vicepresidente Iglesias ha respondido contundente: "Hay más dignidad en la uña de un migrante que sale a trabajar que en todos los diputado de Vox".

Iglesias no ha querido terminar su intervención sin reprochar la actitud machista de Abascal con las diputadas de Unidas Podemos. El líder de Vox, en otro alarde de respeto y tolerancia, las ha calificado de "florero" y de "no representar a las mujeres pese a serlo". "No vamos a permitir que nadie traiga a la patria una dictadura. Nos tendrán siempre enfrente. La patria es la gente", ha añadido un Iglesias que se ha permitido incluso citar a Cervantes (en alusión a Abascal).

"Requirió la espada, miró al soslayo, fuese, y no hubo nada".