El caso encara nueva fase
La hoja de ruta del caso Zapatero: no se descarta que Julio Martínez Martínez pueda ampliar su declaración
Los detalles Entre los próximos investigados que podrían prestar declaración se encuentran el presidente de la compañía, Julio Martínez Sola; el CEO de Plus Ultra, Roberto Roselli, y un representante de la propia empresa, que comparecería en calidad de persona jurídica.

Resumen IA supervisado
La investigación judicial sobre el entorno del expresidente José Luis Rodríguez Zapatero entra en una nueva fase, con declaraciones previstas para la segunda semana de septiembre. Se espera que comparezcan responsables de Plus Ultra, como su presidente Julio Martínez Sola y el CEO Roberto Roselli. También podría declarar el propio Zapatero en relación con una pieza separada sobre joyas. El juez José Luis Calama podría citar a otros implicados, como los hermanos Amaro Chacón y el abogado Miguel Palomero. La investigación busca seguir el rastro del dinero relacionado con las empresas de Julio Martínez, esperando respuestas a comisiones rogatorias enviadas a EE.UU. y Emiratos Árabes. La UDEF continúa analizando documentación incautada. Las hijas de Zapatero podrían declarar más adelante, aunque no se les atribuye un papel relevante.
* Resumen supervisado por periodistas.
La investigación judicial sobre el entorno del expresidente del Gobierno José Luis Rodríguez Zapatero encara ahora una nueva fase. El juez José Luis Calama y la Fiscalía Anticorrupción no prevén nuevas declaraciones hasta la segunda semana de septiembre, cuando está previsto que comparezcan algunos de los responsables de Plus Ultra que han manifestado su disposición a colaborar con la Justicia.
Entre los próximos investigados que podrían prestar declaración se encuentran el presidente de la compañía, Julio Martínez Sola; el CEO de Plus Ultra, Roberto Roselli, y un representante de la propia empresa, que comparecería en calidad de persona jurídica. Sus testimonios pueden resultar relevantes para los investigadores a la hora de avanzar en el esclarecimiento de los hechos que se analizan en la causa.
La hoja de ruta del procedimiento contempla además nuevas diligencias y no se descarta que algunas de las personas ya interrogadas puedan ampliar sus declaraciones. Es el caso de Julio Martínez Martínez, que podría volver a comparecer ante el juez, bien de manera presencial o mediante un escrito.
Una de las posibilidades que permanece sobre la mesa es que el propio José Luis Rodríguez Zapatero solicite declarar en relación con la pieza separada que investiga el asunto de las joyas, tal y como el expresidente ha apuntado en una entrevista. La investigación también podría avanzar con la declaración como investigada de Gertrudis Alcázar, secretaria de Zapatero y considerada por los investigadores una figura relevante para esclarecer el funcionamiento del entramado que se encuentra bajo análisis judicial.
A estas comparecencias podrían sumarse las de otras personas vinculadas a la trama. El juez José Luis Calama podría citar a los hermanos venezolanos Amaro Chacón o al abogado asesor Miguel Palomero, entre otros nombres que aparecen en la investigación. También podrían declarar personas que, sin estar directamente investigadas, puedan aportar información sobre los hechos. En este último grupo, las acusaciones populares han propuesto, entre otros, los testimonios de María Jesús Montero y José Luis Escrivá.
Una de las líneas de trabajo que mantiene abierta el juzgado pasa por reconstruir el recorrido del dinero relacionado con las empresas de Julio Martínez. Para ello, el juez permanece a la espera de las respuestas a las comisiones rogatorias enviadas a Estados Unidos y Emiratos Árabes Unidos.
Estas diligencias internacionales pretenden aportar información que permita a los investigadores seguir el rastro de los fondos y determinar posibles movimientos de dinero vinculados a las sociedades analizadas en la causa. Mientras tanto, la Unidad de Delincuencia Económica y Fiscal (UDEF) continúa examinando la documentación y los dispositivos intervenidos durante los registros realizados en el despacho de Zapatero y en las viviendas de otros investigados.
Dentro del calendario previsto, las últimas en declarar serían las hijas del exlíder socialista. Por el momento, los investigadores no les atribuyen un papel relevante dentro del entramado que se está investigando, por lo que su comparecencia quedaría para una fase posterior del procedimiento.
De esta manera, la investigación afronta ahora un periodo de espera antes de retomar las declaraciones en septiembre. Hasta entonces, el foco estará puesto en el análisis de la información incautada, las respuestas de las autoridades extranjeras a las comisiones rogatorias y las nuevas líneas de investigación que puedan abrirse a partir de los datos obtenidos.