Muchos detalles
La histórica visita de León XIV al Congreso: una ovación de siete minutos, un discurso político y otros gestos como el de Junts
Entre líneas Su discurso ha dejado contento tanto a las formaciones de izquierda como a las de derechas y es que cada uno se ha agarrado a la parte que más coincide con su ideario político.

Resumen IA supervisado
La histórica visita del papa León XIV al Congreso de los Diputados no dejó indiferente a nadie. Fue recibido con una ovación de siete minutos, marcando un hito en España. Su discurso, que abogó por tratar a los migrantes con dignidad, generó reacciones diversas. Mientras que el líder del PP, Alberto Núñez Feijóo, lo elogió, Santiago Abascal de Vox discrepó en temas migratorios. La izquierda, aunque aplaudió su defensa de la igualdad, se distanció en asuntos como el aborto y la eutanasia. La visita también estuvo marcada por gestos simbólicos, como los saludos de miembros de Junts, y la entrega de regalos al pontífice.
* Resumen supervisado por periodistas.
Era la primera vez que un papa visitaba el Congreso de los Diputados y su aparición no ha dejado diferente a nadie. Porque más allá del sonoro aplauso que le han dedicado los asistentes a la Cámara Baja, muchos se han sentido refrendados con el discurso de León XIV a pesar de que no haya encajado al completo ni en los idearios de la derecha ni en los de la izquierda. Y, durante su aparición, algunos diputados han dejado gestos llamativos como el de Miriam Nogueras (Junts) o Carlos Hernández Quero (Vox).
Robert Prevost ha sido el primer papa que ha visitado el Congreso en la historia de España y ese hecho histórico ha hecho que la respuesta de los diputados y senadores haya sido calurosa y larga. Concretamente de siete minutos. Desde las 11:27 de este lunes hasta las 11:34, es decir un espacio de siete minutos, el pontífice ha recibido una ovación llena de aplausos y "vivas".
De hecho, la ovación ha terminado porque ha sido el propio León XIV el que se ha retirado de la tribuna antes de que terminaran de aplaudirle el casi millar de personas, según cifras que fuentes del Congreso han detallado a laSexta, llenaban en ese momento el hemiciclo.
Las contradicciones de la derecha con el papa
Una de las cosas que ha dejado claras León XIV durante su discurso es que clama para que se trate a los migrantes como personas: "Allí donde una persona es discriminada por su origen nacional, étnico, religioso o lingüístico, o por su condición económica o social, se vulnera gravemente el principio universal de la igual dignidad de todos los seres humanos. La situación de los migrantes y refugiados exige una respuesta que mire a las personas, afronte las causas que las obligan a partir y vaya más allá de la mera gestión de flujos".
Unas palabras también escuchadas durante el fin de semana, que aluden directamente a los pactos firmados en varias comunidades autónomas entre PP y Vox bajo el lema de la ultraderecha "los españoles primero". Los portavoces de ambas formaciones, al menos en sus declaraciones públicas, no se han dado por aludidos.
Es más, a Alberto Núñez Feijóo le ha gustado el discurso del papa pese a incluir esa parte. "El manifiesto de la dignidad de la persona, de la familia, de la libertad religiosa", afirmaba el líder 'popular' tras escucharle. No solo no le pone ni un pero, sino que lo hace suyo: "Solo puedo suscribir de la primera a la última de sus palabras lo que ha dicho". Y lo dice el mismo presidente de un PP en contra de la regularización de migrantes aprobada por el Gobierno.
Tampoco se ha sentido aludido Santiago Abascal. El líder de Vox le da las gracias al pontífice "porque ha sido un discurso tremendamente elogioso de España, de su historia, de su tradición y de su identidad". Y eso que entre esas cualidades que ha destacado León XIV se encuentra la solidaridad: "Que España continúe siendo tierra de encuentro, de cultura, de solidaridad". Esa que brilla por su ausencia en el intento de Abascal de echar a los migrantes de España que el papa pide acoger.
Ahí ya el discurso del papa es para Abascal mera teoría: "Se distingue perfectamente entre el discurso y la política práctica". No lo es tanto cuando ha llegado hasta a mencionar que le gusta la política migratoria del Estado Vaticano, como si fuera comparable con la de un país como España: "A mí, de hecho, me gusta la política migratoria del Estado vaticano, si uno entra ilegalmente o con violencia, pues tiene multa, tiene cárcel".
Tampoco ha valorado su mención a la emergencia climática porque su partido, además de negarla, torpedea las medidas que intentan mitigarla ni a la controvertida conquista de América en la que el papa entona el 'mea culpa': "Hay que reconocer que la sociedad y la misma Iglesia no siempre estuvieron a la altura de las intuiciones que encontraban eco en su propia tradición cristiana".
Unas palabras que llegan mientras algunos a derecha y ultraderecha reivindican a Hernán Cortés y digan que fue la mayor obra civilizadora.
Las contradicciones de la izquierda con el papa
La izquierda también tiene contradicciones con la visita del papa. Mucha emoción y mucho aplauso cuando habla de los migrantes, cuando conecta con la regularización que puso en marcha el Gobierno cuando apuesta por la paz... Pero, claro, León XIV es el líder de la Iglesia. Y, por lo tanto, cuando puede también golpea con el aborto y la eutanasia.
Figuras como Félix Bolaños o Gabriel Rufián han alabado el discurso "valiente" y "humanista" del pontífice, pero ha habido una parte que, aunque se la esperaran ha levantado ampollas entre los partidos de izquierdas. "Toda vida humana debe ser reconocida y custodiada desde su concepción hasta su ocaso natural; ¿Puede llamarse plenamente justa una comunidad que deja en la sombra al niño aún no nacido, al anciano, al enfermo...?", ha afirmado León XIV.
Su 'no' al aborto y su 'no' a la eutanasia es comprensible teniendo en cuenta la posición histórica de la Iglesia, pero los representen antes de la izquierda han tenido que dejar claro que no respaldan esa parte del discurso. "No lo compartimos. Creemos que la libertad de las mujeres es una libertad completa", ha aclarado Ana Redondo, ministra de Igualdad. "Nosotros, desde nuestra posición laica, hemos legislado para que esto sea posible en este país", ha defendido el socialista Patxi López.
Y hay algo más que ha querido matizar Compromís. Algo que tampoco les ha gustado. Esta vez, en materia educativa. "El derecho primario e inalienable de los padres a elegir el tipo de educación en coherencia con sus propias convicciones morales, culturales y religiosas", señalaba el pontífice. No obstante, Alberto Ibáñez dejaba claro su defensa de la escuela pública.
Tres puntos de un discurso de 30 minutos del que la izquierda prefiere quedarse solo con la parte humanista, con la defensa de la paz y la igualdad y su crítica a la polarización.
Los gestos en el Congreso
La visita del papa también ha dejado muchísimos detalles. Durante el besamanos, los miembros de Junts se han convertido en los protagonistas con dos saludos luchando por el independentismo. Primero ha sido el de su líder en el Congreso, Miriam Nogueras, que ha extendido su saludo por más de diez segundos para pedirle que hablara en catalán cuando su visita se traslade a Cataluña.
"Su santidad; como Gaudí, soy catalana. Hablar la lengua de la tierra que te acoge es un maravilloso acto de amor y respeto. Espero que disfrute de su visita a Cataluña, mi nación", ha dicho Nogueras al papa, según confirman fuentes de la formación a laSexta. Eso sí, lo ha dicho en inglés.
El portavoz de Junts en el Senado, Eduard Pujol, también ha aprovechado su saludo para trasladar al pontífice el mismo mensaje, pero esta vez en italiano dejando esos dos momentos protagonizados por la formación catalana.
De su visita a la Cámara Baja León XIV también se ha llevado regalos. La presidenta del Congreso de los Diputados, Francina Armengol, y el presidente del Senado, Pedro Rollán, le han hecho entrega de un facsímil del 'Liber Horarum' o Libro de Horas y de un manuscrito del Beato de Liébana.
Tras ello ha llegado la ovación casi unánime. Casi unánime no porque no todos los diputados hayan aguantado los siete minutos de aplauso, sino porque al inicio, cuando todos sin excepción se han levantado a dar palmas, ha habido uno que no lo ha hecho: Carlos Hernández Quero, de Vox.
Él dice que si ha aplaudido, aunque no todo el rato. Abascal le respalda: "Ha aplaudido, que miren lo vídeos". Ahora bien, la verdad es no se le ha visto aplaudir ninguna de las cinco ocasiones en las que le apuntaba la cámara. Los que tampoco han aplaudido son los diputados de BNG y Podemos, aunque en su caso ha sido porque directamente se han ausentado.
Y en la tribuna, parece que tampoco aplaude Unai Sordo, secretario general de CCOO. O por lo menos no lo hemos visto. Tampoco a José María Aznar, aunque en su caso porque tuvo que irse antes de tiempo para coger un vuelo.
Una visita tan histórica que hasta ha tenido una ruptura del protocolo cuando León XIV ha salido del Congreso y se ha acercado a los fieles, entre ellos varios trabajadores del Congreso. Cuando se va, lo tiene claro. Dice que su acogida en Madrid ha sido espectacular.