Compra el discurso a Abascal

Feijóo intenta salvar los muebles en Extremadura y Aragón: llamada a Abascal y 'manual de instrucciones' para Guardiola y Azcón

El contexto El líder del PP ha decidido tomar las riendas de las negociaciones para conformar los gobiernos autonómicos cuando quedan dos semanas para las elecciones en Castilla y León. La intención de Feijóo es "poner un poco de orden" en esas conversaciones con Vox.

El presidente del PP, Alberto Núñez Feijóo, saluda al presidente de Vox, Santiago Abascal, a su salida de un pleno en el Congreso de los DiputadosEl presidente del PP, Alberto Núñez Feijóo, saluda al presidente de Vox, Santiago Abascal, a su salida de un pleno en el Congreso de los DiputadosEuropa Press
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Alberto Núñez Feijóo ha puesto punto final a los vaivenes de sus líderes regionales en las negociaciones con Vox para conformar los gobiernos autonómicos. A partir de ahora, será la dirección nacional la que cierre los acuerdos con la extrema derecha, ante la zozobra mostrada por María Guardiola a la hora de intentar convencer a Vox de entrar en el gobierno extremeño. Este gesto ha sido visto con buenos ojos por parte de la formación verde, con Ignacio Garriga, su secretario general, avanzando que darán "una nueva oportunidad" a los 'populares' tras este cambio de tercio auspiciado desde Génova.

El objetivo, según avanzó Cuca Gamarra, era "facilitar los acuerdos y para garantizar que se ajustan a las posiciones nacionales del partido". Sobre ese segundo punto, esas "posiciones nacionales" a las que se refiere, conocimos en la tarde de este lunes un documento en el que se plasman las directrices para llevar a cabo los acuerdos, las "líneas rojas" de las que luego habló Feijóo en una entrevista en 'Onda Cero'. A modo de manual de instrucciones', el PP hizo público lo que llamó "Documento marco para ordenar los acuerdos y dar gobiernos estables a la España autonómica".

Estas "bases orientativas", como se refieren a ellas desde el PP, asumen postulados de la ultraderecha en materias como la migración o la violencia machista. En el documento se habla de que en España se ha "perdido el control" de la política migratoria y alerta ante niveles "intolerables" de migrantes en situación irregular, insistiendo en esa apuesta por la prohibición del burka y el niqab, ya tumbada por el Congreso de los Diputados. Sobre la violencia machista, la cual condena, se pone al mismo nivel que el resto de violencias, explicando que "la condena de toda forma de violencia debe ser inequívoca". Pero hay más, porque también 'compran' ese discurso negacionista de Vox contra "las políticas climáticas que destruyen empleo, encarecen la energía y expulsan a la industria".

Este manual de supervivencia propio del PP para intentar evitar una repetición electoral fue defendido en la noche de este lunes por el propio Feijóo, que aseguró haber tenido una conversación telefónica de "aproximadamente una hora" con Santiago Abascal el domingo, una charla "larga, fructífera y esclarecedora" que le dejó como conclusión que el pacto entre ambas formaciones "puede ser posible".

"Pusimos un poco de orden en este ruido permanente que parece que está instalado en la política española y que también está afectando al PP y Vox. Sería una irresponsabilidad de ambos partidos que no se acreditase una alternativa viable en nuestro país. En lo que a mí dependa, no vamos a quebrar el resultado de las urnas. Y el resultado está claro: el PP gana, no tiene mayoría y necesita el apoyo de Vox. Por mí no va a quedar", explicó en la entrevista en 'Onda Cero'.

De "líneas rojas" a "líneas básicas"

Ese "orden" al que aluden Feijóo y la cúpula del PP coge forma en ese documento y busca calmar las aguas antes de las elecciones de Castilla y León, donde también podrían tener que conversar con la formación de Abascal. En ese caso, Alfonso Fernández Mañueco ya sabe que su gobierno tendrá que contar con el visto bueno de Génova.

Lo que sí parece claro es que el PP también 'traga' con el discurso de Vox de no dejar claro si entran o no en los gobiernos autonómicos. En las últimas semanas, los 'populares' habían invitado a la extrema derecha a entrar a formar parte de los gobiernos de Aragón y de Extremadura, ante la negativa de Vox de exponerse para evitar quemarse mientras las encuestas siguen colocándoles como el partido que más crece en España. En esta entrevista, Feijóo explicó que Abascal quiere "primero un programa político de acuerdo" y, una vez logrado eso ya "hablarán si quieren o no entrar en los gobiernos", dejando la puerta abierta a que no veamos a Vox entrando en ellos.

Además, hemos pasado de "líneas rojas" a "líneas básicas" en las que el PP -dice- no va a ceder. Según Feijóo, no pactará con Vox "nada en contra de la Constitución" ni declarará "un programa insumiso en contra de las leyes. Sí que aludió a esa "línea roja" al aludir a EH Bildu, formación con la que avanza que no "hablará ni negociará", al igual que con "los independentistas fuera de la Constitución". Es el nuevo giro de tuerca del PP en su complicada relación con Vox.

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