Una oleada descomunal
Empapados, agotados y al grito de "¡Gracias!": laSexta presencia la llegada descontrolada de migrantes a las costas de Ceuta
Los detalles Pasear ahora mismo por la ciudad es contemplar grupos de personas que deambulan sin saber muy bien a dónde ir: muchos de ellos son menores.

Resumen IA supervisado
Un flujo constante de jóvenes marroquíes intenta cruzar la frontera entre Marruecos y Ceuta, nadando hasta llegar a territorio español. La mayoría son varones, muchos menores de edad, que llegan empapados y agotados, pero celebrando su llegada a España. Las fuerzas de seguridad españolas se ven desbordadas por la cantidad de personas, y la Guardia Civil se centra en labores de salvamento. Entre los migrantes, un niño de siete años perdió a su madre en el mar. La población ceutí muestra hospitalidad, ayudando a los recién llegados con indicaciones y apoyo, conscientes de la búsqueda de oportunidades de estos jóvenes.
* Resumen supervisado por periodistas.
Un río permanente de cientos de personas que se lanzan al agua y nadan como pueden hasta llegar a Ceuta. Es la imagen que laSexta ha presenciado este jueves, momento en el que jóvenes marroquíes han llegado a la frontera entre Castillejos (Marruecos) y Ceuta para tratar de cruzar la valla que separa las dos ciudades.
La mayoría de ellos son varones y muchos son menores de edad. Las imágenes son de lo más impactantes y es que estos llegan empapados, agotados, pero alzando los brazos y gritando "¡Viva España!" y "Gracias". Para ellos, llegar a territorio español es un logro.
En este momento se están viviendo horas muy complicadas porque las fuerzas de seguridad españolas son absolutamente incapaces de contener la enorme cantidad de jóvenes que están llegando. Los recién llegados se han adentrado por las calles de Ceuta. Tanto es así que pasear ahora mismo por la ciudad es contemplar grupos de personas que deambulan sin saber muy bien a dónde ir..
Entre los jóvenes se encuentra un niño de siete años que ha narrado a laSexta cómo ha sido su llegada a España. El pequeño, atendido por la Cruz Roja, se ha lanzado con su madre al mar y, al llegar a tierra, se ha dado cuenta de que la había perdido.
Muchos se han lanzado con flotadores de juguete, motivo por el que la playa del Tarajal, en territorio ceutí, es un mar de chanclas, de goma, de flotadores de juguete.... que son los elementos más básicos que han utilizado para llegar aquí.
Hace ya muchas horas que la labor de la Guardia Civil no trata solamente de controlar las fronteras, sino de una labor de salvamento, de salvar vidas, de evitar que estas cientos de personas que se lanzan por minuto no se ahoguen, y es que no todos saben nadar. Además, intentan ordenar ese flujo de personas para conducirlos hacia el interior.
La reacción de la población ceutí
Tras la llegada masiva de cientos de personas, se ha vuelto a demostrar que Ceuta es una ciudad muy hospitalaria y que los vecinos están acostumbrados a que puntualmente sucedan situaciones de este tipo. Lejos de sentir miedo, se despierta un terrible sentimiento de hospitalidad y de ayuda.
Muchos se acercan a la playa para dar indicaciones y ayudar, para decirles dónde está la orilla, para evitar que se puedan perder en el mar o ahogarse. Y una vez que llegan, también existe la solidaridad porque son miles de jóvenes que han venido con lo puesto. Como mucho un teléfono guardado en una bolsa. No tienen para comer, no tienen para beber ni donde pasar la noche.
Es por ello que los ceutíes, acostumbrados a que cada cierto tiempo suceda esto en un primer impulso, lo que hacen es echar una mano ante una situación de desborde absoluto. Así, esta llegada masiva deja clara la intención de los jóvenes, el ir en busca de una oportunidad.
El hecho de poder salir de Marruecos y llegar aquí, cuando se hace de forma puntual, lo hacen buscando una oportunidad, quizás con la intención de poder llegar hasta la Península. En este caso, el boca a boca o el contagio ha terminado en esta oleada descomunal en donde hay muchísimas personas, incluso donde hay madres de familia que con niños pequeños se la han jugado y se han tirado al mar con la única intención de llegar a Ceuta, de llegar a España.