En Abu Dabi desde 2020
El debate sobre el regreso de Juan Carlos I abierto por Feijóo rompe la tranquilidad de la Casa Real: ¿Dónde viviría el emérito?
El contexto El rey emérito ha visitado España varias veces desde su marcha a Abu Dabi en agosto de 2020. El PP ha rescatado un debate que parecía cerrado aprovechando la desclasificación de los documentos del 23F, la cual tachaban de "cortina de humo" por parte del Gobierno.

Resumen IA supervisado
Alberto Núñez Feijóo ha reabierto el debate sobre el regreso de Juan Carlos I a España, tras la desclasificación de documentos del 23F que refuerzan su papel en el intento de golpe de Estado. El rey emérito reside en Abu Dabi desde 2020, rodeado de escándalos por fraude fiscal y su fortuna en Suiza. Si regresa, surgen dudas sobre su residencia fiscal y si recuperaría la asignación retirada por su hijo, el rey Felipe VI. A pesar de las declaraciones del Gobierno afirmando que no impiden su regreso, Feijóo critica la falta de postura clara. Las investigaciones sobre su fortuna y las declaraciones de Corinna Larsen han mantenido la polémica en torno a su figura.
* Resumen supervisado por periodistas.
Alberto Núñez Feijóo ha abierto una herida que parecía estar cerrándose en la Casa Real respecto a la situación de Juan Carlos I. El rey emérito lleva viviendo en Abu Dabi desde agosto de 2020 rodeado de escándalo por su fraude a Hacienda y su opaca fortuna en Suiza. Ahora, la desclasificación de los documentos del 23F, que refuerzan su papel en los momentos más críticos del intento de Golpe de Estado, ha hecho que el líder de la oposición rescate el tema y sorprenda al pedir su regreso a España.
La realidad es que, en caso de que Juan Carlos I decidiese volver, hay varias cuestiones que están en el aire. La primera es si desde la Casa Real le dejarían volver al Palacio de la Zarzuela, su "casa". Según ha asegurado el periodista Carlos Herrera, el emérito no se queda más días en Madrid "porque no se puede quedar en su casa", achacando a Félix Bolaños la culpa de que no pueda regresar. Del mismo modo, ha añadido que Juan Carlos I vive " bien en Abu Dabi y, sobre todo, muy tranquilo".
Esta primera cuestión parece compleja. Fuentes de Casa Real explicaban a laSexta este jueves que la decisión del emérito de volver a España corresponde únicamente al emérito. En caso de volver, cabría preguntarse dónde tendría su residencia fiscal. Si volviese, estaría obligado a declarar su patrimonio en España; recordemos que cuando se fue lo hizo por ese escándalo que supuso conocer que guardaba su fortuna en paraísos fiscales y no por su papel en el 23F.
Luego estaría la cuestión de la asignación que percibía Juan Carlos I y que su hijo, el rey Felipe VI, le retiró. El 15 de marzo de 2020, la Casa Real comunicó que el hijo del emérito renunciaba a la herencia que le pudiera corresponder por parte de su padre, "así como a cualquier activo, inversión o estructura financiera cuyo origen, características o finalidad puedan no estar en consonancia con la legalidad o con los criterios de rectitud e integridad que rigen su actividad institucional y privada y que deben informar la actividad de la Corona". Además, anunciaba que Juan Carlos I dejaría de percibir la asignación que tenía fijada en los Presupuestos Generales del Estado. En caso de volver, se desconoce si volvería a percibir dicha asignación.

La retirada de esa asignación hizo que Juan Carlos se enfrentase a su hijo, como el propio emérito ha reconocido en sus memorias. "Este anuncio significa que me rechazas', le dije. 'No olvides que heredas un sistema político que yo he construido. Puedes excluirme en el plano personal y financiero, pero no puedes rechazar la herencia institucional en la que has crecido. Solo hay un paso entre ambas", cuenta Juan Carlos, que también fue excluido de los actos de celebración por los 50 años de su coronación.
Lo último que podría exigirse al emérito es dar explicaciones, una asunción de responsabilidades de la que siempre ha renegado. En 2022, durante una visita a Sanxenxo, Juan Carlos I era preguntado sobre si daría "algún tipo de explicaciones". "¿Explicaciones de qué?", se preguntó mientras se reía a bordo de su vehículo. Se antoja complicado que volvamos a escuchar algo parecido a aquel histórico "lo siento mucho, me he equivocado y no volverá a ocurrir", pronunciado cuando supimos de aquel viaje de caza a Botsuana junto a Corinna Larsen.
La respuesta del Gobierno fue trasladar que "nunca" han impedido al emérito volver a España ni le han "denegado la entrada" al país, como explicó Félix Bolaños, que recordó que Juan Carlos I "viene a España cuando así lo decide". Estas palabras no han bastado para un Núñez Feijóo que ha aprovechado la "cortina de humo" que criticó del Gobierno para una maniobra que toca de lleno a la Casa Real. "El Gobierno debería decir qué es lo que piensa y aclarar su postura. Lo que no vale es que el Gobierno no tenga opinión, nosotros sí tenemos opinión", defiende el líder del PP.
¿Por qué se fue de España?
El adiós del emérito no llegaba en un momento cualquiera, lo hacía dos meses después de que la justicia española empezara a investigar su fortuna. Movimientos extraños por los que Juan Carlos I hizo hasta dos regularizaciones fiscales a Hacienda. La primera por no declarar los cientos de miles de euros regalados por un empresario mexicano-británico. Más importante fue la segunda: tuvo que pagar -con dinero de amigos empresarios- casi 4,4 millones de euros al fisco por viajes no declarados.
La investigación apuntaba a su primo Álvaro de Orleans como testaferro al frente de la Fundación Zagatka, que pagó esos viajes por valor de ocho millones de euros, una fundación que también investigó la justicia suiza por desviar dinero a paraísos fiscales y de la que, por cierto, era beneficiario su hijo Felipe VI.

Mientras, el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, hablaba "de informaciones inquietantes". Inquietantes como las declaraciones que fue dando Corinna Larsen, quien aseguró haber visto en Palacio una máquina de contar billetes: "La vi, la vi en Palacio. En la sala de cuentas". Se quedó, dijo, boquiabierta. También cuando recibió una donación de 65 millones de euros de Juan Carlos I.
"Fue un regalo enormemente generoso. Me sorprendió mucho", dijo sobre un dinero que, según las investigaciones, podría proceder de los 100 millones que el propio emérito reconoce en sus memorias haber recibido del rey de Arabia Saudí. "Un gesto de generosidad de una monarquía a otra. 100 millones de dólares es una suma considerable. Un regalo que no podía rechazar, un grave error...", relata en su libro.
Las sospechas apuntaban a que esos 100 millones podían ser una comisión por el AVE a La Meca. Aunque nunca se demostró, todo esto ya lo sabíamos antes de que el emérito se fuera de España aquel verano de 2020.
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