El menor hacía unos minutos que había entrado al centro con un machete, una ballesta y material para un coctel molotov. Entró a la clase de segundo B agrediendo a su profesora de castellano y a una compañera.

David, el profesor estaba en el patio, vio correr y gritar a los niños, entonces sonó la alarma del instituto, cogió un palo del gimnasio y corrió hasta el segundo piso. Ya había reconocido su alumno, por la ropa militar que llevaba.

En el aula que estaba justo enfrente le vio, junto a la mesa del profesor con las armas y preparando un explosivo. Entró con calma, dice que el niño gritaba, soltó el palo que llevaba. "Le hice ver que estaba haciendo mucho daño", expone.

Consiguió que él mismo se deshiciera del machete y la ballesta. Después de abrazarle y ver como lloraba se sentaron frente a frente a hablar hasta que llegaron los mossos d'Esquadra.

Balística ya está analizando las armas y el material que encontraron en su casa.  En el Instituto hoy es día de luto y reflexión. Un equipo de psicólogos ha atendido clase por clase a los alumnos. Mañana se reanudarán las clases.