'Midterms' en EEUU

El tsunami demócrata sigue arrasando a los republicanos: ganan 11 asientos en la Cámara de Representantes con el ojo puesto en Mississippi y Alaska

¿Por qué es importante? En Mississippi, con casi el 96% escrutado, el candidato demócrata al Senado, Scott Colom, va ganando a la republicana, Cindy Hyde-Smith, por poco más de 1.000 votos. De confirmarse esta victoria, supondría un nuevo vuelco en un estado tradicionalmente republicano.

La candidata demócrata a la gobernación de Michigan, Jocelyn Benson, interviene en un evento de la noche electoral en Detroit La candidata demócrata a la gobernación de Michigan, Jocelyn Benson, interviene en un evento de la noche electoral en DetroitAgencia AP
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La paliza que los demócratas están dando a los republicanos es hoy más histórica que ayer. En las últimas 24 horas, la marea azul ha ganado otros 11 asientos en el Cámara de Representantes, mientras la carrera por el Senado sigue igual. Todavía hay estados donde el recuento no ha terminado y la carrera sigue reñidísima, como es el caso de Mississippi y Alaska.

En Mississippi ahora mismo es imposible decidir quién ha ganado. Con casi el 96% escrutado, el candidato demócrata al Senado, Scott Colom, va ganando a la republicana, Cindy Hyde-Smith, por poco más de 1.000 votos, haría historia de confirmarse cuando quedan todavía por contar más de 40.000 papeletas.

Aún más ajustado está el panorama en Alaska. Con el 75% escrutado, los demócratas ganan por poco más de 600 votos. De ganar esos dos estados, los demócratas se harían con otros dos grandes feudos tradicionalmente republicanos.

Actualmente, los demócratas cuentan con 54 senadores frente a los 44 de los republicanos. En la Cámara de Representantes la diferencia es todavía más sangrante, con posibilidad de agrandarse todavía más, con 240 representantes demócratas y 147 republicanos.

Mientras tanto, Donald Trump insiste en su mensaje de intentar llevarse bien con los demócratas, a los que invita a no hacerle un 'impeachment' porque el proceso les "destruiría". Los republicanos quieren fuera de su Administración a Pete Hegseth, su secretario de guerra, y el vicepresidente de Estados Unidos, JD Vance, apunta a la guerra en Irán como motivo de la debacle republicana.

El número dos de Trump, entre los pocos políticos de la esfera del mandatario que no compartió su entusiasmo por el conflicto, advirtió que aunque sus compañeros de de partido quieran "defender que valió la pena perder el Senado" durante los próximos seis años, "todo el mundo" sabe el motivo del fracaso en las urnas.

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