Donald Trump vuelve a insistir en su defensa de la hidroxicloroquina como tratamiento frente al coronavirus. Pese a los múltiples estudios que desaconsejan su uso, el presidente de Estados Unidos ha reiterado que confía en su eficacia.

"Creo que funciona en las primeras etapas [de la enfermedad]", argumentó Trump durante una rueda de prensa en la Casa Blanca centrada en la respuesta de su Gobierno al coronavirus, que deja ya más de 149.000 víctimas mortales en el país.

Durante su comparecencia, el mandatario también defendió haber retuiteado esta semana un vídeo que defendía la eficacia del citado fármaco, que Twitter y Facebook eliminaron al considerarla información falsa sobre la pandemia.

"Había una mujer [en el vídeo] que fue espectacular en sus afirmaciones al respecto, que había tenido un éxito tremendo", añadió Trump, en alusión a Stella Immanuel, una doctora que ha relacionado ciertas patologías con tener sexo con demonios y brujas, además de ser contraria al uso de mascarillas.

"Salía junto con muchos otros médicos. Eran grandes admiradores de la hidroxicloroquina, y pensé que ella era impresionante", dijo el presidente, que suspendió la rueda de prensa al ser cuestionado por el historial de la mencionada doctora.

Antes, el mandatario había insistido en que esta medicina para la malaria es "segura" y que "no causa problemas", pese a que los expertos en su propio Gobierno han alertado de posibles efectos en el sistema cardíaco. De hecho, el pasado 1 de julio la Administración de Medicamentos y Alimentos (FDA, por sus siglas en inglés) desaconsejó su uso.

"Yo creo en ella. La tomaría. Como sabéis, la tomé durante 14 días, y aquí estoy. ¿Cierto? Aquí estoy", agregó el presidente, contrariando las indicaciones de la FDA.

Trump también defendió durante la comparecencia que "grandes zonas del país están libres de coronavirus" y que "hay importantes mejores en las principales áreas metropolitanas". El país, sin embargo, sigue siendo el más afectado en el mundo por la pandemia, con más de 4,3 millones de casos y más de 149.000 fallecidos, así como una veintena de estados con brotes significativos. "Está comenzando a bajar, en la dirección correcta, y creo que lo veréis rápidamente, muy pronto", aseguró no obstante el presidente.