Adiós a su protección
"Ya pueden dispararles": Trump pone en su punto de mira al lobo gris mexicano, que apenas cuenta con 300 ejemplares en EEUU
¿Por qué es importante? El republicano ha dado luz verde a modificar una ley vigente desde 1973 y ya se podrá explotar cualquier santuario natural para sacar una buena tajada económica. Se teme que la medida lleve a la extinción incluso a especies como el águila calva.

Resumen IA supervisado
Donald Trump ha autorizado la caza del lobo gris mexicano, una especie en peligro con solo 300 ejemplares restantes, al eliminarla del grupo de especies protegidas. Esta decisión es parte de una modificación legal que data de 1973, permitiendo la explotación económica de ecosistemas antes protegidos. Esto incluye la tala de árboles y la extracción de minerales en antiguos santuarios naturales, sin penalización por dañar hábitats. Además del lobo gris, otras especies como el águila calva, el oso grizzly y el cóndor de California podrían enfrentarse a la extinción. La batalla legal contra estas medidas avanza lentamente.
* Resumen supervisado por periodistas.
Donald Trump ha puesto el foco en una de las especies animales más amenazas en Estados Unidos. En un lobo gris mexicano del que apenas quedan 300 ejemplares y que está ya en el punto de mira del presidente de Estados Unidos. Es, además, literal, porque el republicano ha dado luz verde a su caza.
Y es que han dejado de formar parte del grupo de especies protegidas del país. Es lo que ha decidido Trump. Lo que ha decidido un presidente que, cuando posó con un águila calva para la portada de 'Time', el animal ya pareció ver cuál era el amor por la fauna del republicano y comenzó a picotearle.
"Lo que se va a permitir es que algunas especies, incluso alguna que es tan emblemática como el águila calva, sean objeto de daños a su hábitat", comparte Andreu Escrivá, doctor en Biodiversidad y autor de 'La Tierra no es tu planeta'.
Todo, debido a la modificación de una ley vigente desde 1973. Porque Trump quiere que se exploten económicamente los ecosistemas. Porque si hay que talar árboles se talan. Porque ya no es delito extraer minerales o combustibles fósicles en lo que hasta ahora eran santuarios de la naturaleza.
Así pues, ya se pueden destrozar nidos de cualquier especie de ave para sacar tajada porque no hay delito alguno ni se considerará daño a esa especie.
Además del lobo gris mexicano o del águila calva, el oso grizzly, el caimán americano o el cóndor de California pueden ver en la medida de Trump la puntilla definitiva hacia su extinción.
"Es posible que las especies emblemáticas sean las primeras en extinguirse, pero hay que tener en cuenta que todas las demás son igual de importantes", afirma Carlos Pedrós-Alió, profesor de investigación CNB-CSIC.
La batalla legal para parar una nueva tropelía de Trump ha comenzado, pero los cambios legislativos avanzan rápido y la Justicia lo hace despacio.