Ceremonia con anécdota
El lío de Trump al entregar la Medalla de Honor del Congreso: tarda casi un minuto y termina por hacer un nudo
Los detalles El republicano no fue capaz de colocar la última medalla a un veterano y desistió tras casi un minuto que se hizo eterno.

Resumen IA supervisado
Donald Trump presidió la ceremonia de entrega de la Medalla de Honor del Congreso a tres veteranos, el máximo galardón militar de Estados Unidos. El evento, habitualmente solemne, fue marcado por un percance del presidente. Trump entregó la primera medalla a James Capers Jr. y la segunda de manera póstuma a John W. Ripley sin problemas. Sin embargo, al intentar colocar la tercera medalla a Nicholas Dockery, Trump tuvo dificultades, lo que resultó en un incómodo momento para ambos. Este incidente contrastó con las burlas previas de Trump hacia Joe Biden por sus despistes, ya que Biden logró colocar la medalla en solo diez segundos.
* Resumen supervisado por periodistas.
Donald Trump encabezó este jueves la ceremonia de entrega de la Medalla de Honor del Congreso a tres veteranos. Se trata del máximo galardón militar de EEUU, que se concede a miembros del servicio militar que han puesto en riesgo sus vidas. Un evento que destaca por su solemnidad, pero que en esta ocasión ha destacado por un despiste del presidente.
El vetusto Trump, cómodo entre veteranos, se dispuso a galardonarlos. Colocó la primera medalla al excombatiente, James Capers Jr., sin ningún problema. Entregó la segunda de manera póstuma a John W. Ripley, también sin inconvenientes.
Pero a la tercera, no fue la vencida. Más bien le tocó a él darse por vencido. Tras varios segundos de murmuros e incómodo silencio, el republicano decidió hacer un nudo, quizás demasiado apretado, y convirtió la medalla en una gargantilla.
Incluso se pudo ver a Nicholas Dockery, el veterano galardonado, visiblemente incómodo e intentando contener la risa ante esa extraña situación.
De burlarse de Biden a equivocarse
Un Trump que durante años se mofaba de los despistes de Joe Biden, del que dijo en más de una ocasión que "está gagá", se vio en un apuro con ese simple acto.
Porque en la batalla de colocar una medalla, el cronómetro no miente. Cuando le tocó al demócrata, lo consiguió en diez segundos. Sin embargo, Trump necesitó 52 y acabó por recurrir a 'métodos alternativos'.
"Quería dármela a mí mismo, pero me informaron que no podía hacerlo", afirmó. Quizás es porque al republicano lo que se le da bien es colgar medallas, pero a sí mismo.