Dinero... y control
Espías de Corea del Norte en cualquier lugar del mundo: los trabajadores fantasma de Kim Jong-un que financian su programa nuclear
Los detalles Son más de 100.000 norcoreanos los que trabajan fuera de su país y que, en 2025, habrían generado unos 800 millones de dólares. El régimen usa a sus familias como garantía para que no escapen del todo.

Resumen IA supervisado
Corea del Norte ha adoptado una nueva estrategia bajo el liderazgo de Kim Jong-un, utilizando trabajadores con identidades falsas como espías en el extranjero. Estos individuos, que pueden encontrarse en países como China, Rusia o incluso en empresas de Europa y Estados Unidos, generan ingresos que financian los programas nucleares y misiles balísticos del país. Se estima que más de 100.000 norcoreanos trabajan fuera del país, generando cerca de 800 millones de dólares para 2025. Además del dinero, el régimen busca control total, vigilando a sus ciudadanos y utilizando a sus familias como garantía para evitar deserciones.
* Resumen supervisado por periodistas.
Es la nueva estrategia de Corea del Norte. La nueva forma de proceder del régimen de Kim Jong-un. Es el uso de trabajadores fantasma con identidades falsas. Son los espías norcoreanos, que pueden estar en China, en Rusia o al otro lado de la pantalla de cualquier país del mundo y cuyos ingresos sirven para financiar los programas nucleares y los misiles balísticos del país asiático.
Y es que hay más de 100.000 norcoreanos trabajando fuera del país. Más de 100.000 personas que, en 2025, han generado unos 800 millones de dólares trabajando, en algunos casos, con identidades y documentos falsos.
Es lo que ha pasado por ejemplo en Nueva Zelanda, país que contrató a un supuesto informático local que tenía tanto una dirección falsa como unos documentos falsos y que acabó siendo un trabajador de Corea del Norte.
"Con la IA y el robo de la identidad digital de personas pueden obtener trabajos en empresas de Europa y de EEUU", afirma Ramón Pacheco Pardo, catedrático de Relaciones Internaciones en el King's College de Londres.
Pero Corea del Norte busca algo más allá del dinero. Busca el control. El régimen vigila a todos los ciudadanos que salen el país y usa a sus familias para que nadie escape del todo.
"Si quieren huir serán sus familias las que sufran las consecuencias", relata el catedrático.