Mundial 2026
Cuestionar la "francesidad" de los futbolistas de Francia: una polémica que resurge pese al 'Black, Blanc, Beur' de 1998
¿Por qué es importante? Si bien el lema inclusivo tiene casi 30 años, la racista columna del expresidente Mariano Rajoy vuelve a poner sobre la mesa el asunto, que a su vez deja en un callejón sin salida a la ultraderecha gala.

El cuestionamiento sobre la "francesidad" de los jugadores de la selección gala resurge ahora con la polémica columna del expresidente del Gobierno Mariano Rajoy, puesto que se trata de un asunto que viene de lejos. Ya en 1998, cuando la Francia de Zinedine Zidane, de origen argelino, ganó el Mundial, también se cuestionó a los futbolistas por su color de piel o su lugar de procedencia.
Francia estallaba de júbilo con su primer mundial, el de los golazos de Zidane. En las calles se mezclaba la fiesta con los problemas de exclusión racial que tapaba el futbol. De esta manera es como surgió el lema inclusivo 'Black, Blanc, Beur', en castellano, 'Negros, blancos y árabes'. En definitiva, un país multicultural y unido solo durante noventa minutos.
Se trata de algo que siempre se le ha hecho difícil de digerir en la ultraderecha. Y es que, mientras que hay que apoyar a la exitosa selección nacional, este espacio político se caracteriza por ser racista, terminando ante un callejón sin salida que Marine Le Pen definió como que "hay individuos en ese equipo que hacen que los valores que transmiten no sean los valores de Francia".
La cuestión reside en que la mayoría de los jugadores señalados en esos discursos de odio habían nacido y crecido en territorio francés, igual que en la Francia que conquistó su segundo mundial en 2018. Una victoria seguida de una noche marcada por disturbios y saqueos, que terminó con dos víctimas mortales, y que usó a su favor la internacional ultraderechista, pues también desde Estados Unidos (EEUU) llegaron comentarios racistas sobre el asunto.
Un debate sobre la identidad y la nacionalidad de los jugadores que Le Pen define como "patriotismo", al tiempo que lamenta lo "increíble de tener una visión tan racialista de las cosas". En definitiva, un espacio político en Francia que celebra la diversidad en su selección cuando los futbolistas los llevan a lo más alto, para después rechazarlos y apartarlos.