Primer discurso, mismas palabras
Habla Trump, el petróleo sube: el presidente da un discurso sin certezas en el que repite que el fin de la guerra en Irán llegará "pronto"
¿Qué ha dicho? El líder estadounidense genera una gran expectación con su intervención en horario de máxima audiencia para reiterar, sin fechas, que el conflicto está llegando a su fin y que se intensificarán los ataques. "En el transcurso de las próximas dos o tres semanas vamos a devolverlos a la Edad de Piedra", sentencia.

Resumen IA supervisado
En un discurso televisado, Donald Trump intentó calmar los mercados asegurando que el conflicto con Irán, que él mismo inició, terminará en "dos o tres semanas", aunque sin ofrecer fechas concretas. El presidente de Estados Unidos afirmó que el ejército estadounidense "golpeará fuerte" y que el estrecho de Ormuz, vital para el petróleo mundial, "se abrirá solo" tras el conflicto. Pese a la expectación generada, Trump no anunció el fin del conflicto ni mencionó la posible salida de la OTAN o el despliegue de tropas terrestres en Irán. Además, responsabilizó a Irán del aumento del precio del petróleo y sugirió a otros países comprar petróleo estadounidense.
* Resumen supervisado por periodistas.
Donald Trump quiere calmar los mercados... y los ánimos, pero cuando el líder republicano habla, lejos de subir el pan, sube el petróleo. El presidente de Estados Unidos se dirigía este jueves a la nación, un mes después de desatar la guerra en Irán, y volvía a repetir lo mismo que toda su Administración viene afirmando en los últimos días: la guerra acabará pronto, "en dos o tres semanas". Eso sí, sin concretar cuándo, sin plan ni clanedario, pero con batalla final. El republicano ha afirmado que estos últimos días el ejército estadounidense "golpeará fuerte".
En un discurso televisado de unos 20 minutos, el líder estadounidense, muy criticado incluso dentro de su propio país por los últimos movimientos en Oriente Medio y sus consecuencias, como la subida del precio del petróleo, ha asegurado con gran triunfalismo -lo que viene siendo habitual en él- que el conflicto que él mismo empezó culminará dentro de "unas dos o tres semanas".
"Puedo afirmar que estamos en camino de completar todos los objetivos militares de Estados Unidos en breve. Muy pronto vamos a golpearlos con extrema dureza. En el transcurso de las próximas dos o tres semanas vamos a devolverlos a la Edad de Piedra", ha señalado Trump, que había generado gran expectación con su discurso, que se ha emitido en horario de máxima audiencia en las principales televisiones republicanas.
Pero ni la expectación ni el 'prime time' y tampoco la posibilidad de seguir haciendo mella en la economía mundial han sido suficientes para que el también magnate se mojara. Con el mundo pendiente de que anunciara el fin del conflicto, Trump no ha dado ni fechas concretas, ni ha hablado de la posible salida del país de la OTAN y tampoco ha dicho nada sobre el posible despliegue de tropas terrestres en territorio iraní. Trump no ha dicho nada que la ciudadanía y el mundo no supiera ya.
Ormuz "se abrirá solo"
Unas vagas palabras que han calado directamente en el crudo y los mercados, que han reaccionado al instante. Sin fechas ni certezas, el barril de petróleo de Brent se ha disparado y ha vuelto a superar los 105 dólares, con un aumento del 5%, y las bolsas estadounidenses y asiáticas también reaccionaban con caídas.
Así, el republicano ha reiterado su idea de que la República Islámica estaba siendo "diezmada" en este preciso instante y ha vuelto a quitar hierro a la crisis económica mundial que él mismo ha desatado vaticinando que el estrecho de Ormuz, vía estratégica de un quinto del petróleo mundial y un tercio del gas licuado, "se abrirá solo" y de "manera natural" cuando se replieguen.
"Una vez que este conflicto haya terminado, el flujo se restablecerá de manera natural. Simplemente se abrirá por sí solo. Ellos querrán tener la posibilidad de vender petróleo, pues es lo único que poseen para intentar reconstruir su país. Se reanudará el flujo, así como el suministro de gas", ha indicado.
El mandatario ha insistido, además, en que sus conversaciones con el régimen iraní siguen adelante y ha hecho hincapié en que el cambio de régimen en el país no era el objetivo de Estados Unidos e Israel con la operación Furia Épica. "Sin embargo, se ha producido un cambio de régimen, dado que todos sus líderes originales han muerto", ha apuntado con parsimonia.
Para terminar quitándose de encima la responsabilidad sobre el caos mundial generado por la guerra. Para Trump, el aumento de precios de la gasolina "ha sido enteramente resultado del lanzamiento de ataques terroristas por parte del régimen iraní contra petroleros, algo que demuestra que Irán no deberá tener nunca armas nucleares".
Las armas nucleares
Además, Trump ha vuelto a apuntar al régimen iraní como el culpable de todo. El mandatario estadounidense ha calificado de "amenaza intolerable" que un "régimen que ha asesinado recientemente a 45.000 de sus propios ciudadanos que se manifestaban en Irán" disponga de armas nucleares.
No obstante, la cifra de personas fallecidas durante las protestas antigubernamentales dada a conocer por Teherán asciende a 3.117 víctimas mortales, mientras que la organización Human Rights Activists News Agency (HRANA) ha cifrado en más de 7.000 las personas que habrían muerto por cuenta de la represión. "El régimen más violento y despiadado del mundo tendría vía libre para llevar a cabo campañas de terror, coacción, conquista y asesinatos masivos al amparo de un escudo nuclear", ha considerado agregando que "nunca" permitirá que ello "ocurra".
Según el magnate estadounidense, "el régimen buscó reconstruir su programa nuclear en un sitio totalmente diferente, dejando claro que no tenían intención de abandonar su intención de conseguir armas nucleares. También estaba construyendo rápidamente sus arsenales de misiles balísticos convencionales y podrían pronto tener misiles que alcanzarían el territorio estadounidense, Europa y prácticamente cualquier lugar en el mundo".
"Reúnan ese valor que han postergado"
Un arsenal nuclear que, por cierto, no se ha encontrado todavía. Pero a Trump parece darle igual lo que pase fuera de sus propias fronteras con tan de conseguir sus objetivos. Y pese a no hacer mención a su tirante relación con la OTAN el líder estadounidense no ha tenido dudas a la hora de lanzar un mensaje claro.
"A aquellos países que no logran conseguir combustible, muchos de los cuales se niegan a involucrarse en la decapitación de Irán, les digo que hemos tenido que hacerlo nosotros mismos", ha comentado el mandatario. "Tengo una sugerencia. Número uno: compren petróleo a EEUU. Tenemos en abundancia. Tenemos muchísimo. Y número dos: reúnan ese valor que han postergado. Deberían haberlo hecho antes. Deberían haberlo hecho junto a nosotros, tal como les pedimos: vayan al estrecho, simplemente tómenlo, protéjanlo y utilícenlo para ustedes mismos. Irán ha quedado, en esencia, diezmado", ha insistido.
Tras las poco novedosas palabras de Trump, desde Irán han lanzado una oleada de ataques contra Israel. Las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI) informaron sobre esta nueva oleada y aseguraron que sus sistemas de defensa están operando para "interceptar la amenaza". La información fue confirmada por los medios iraníes, que señalaron que la activación de alertas en el norte de Israel "provocó que la población buscara refugio", escribió la agencia Fars en su canal de Telegram.
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