Los papeles de Epstein
El caso Epstein acorrala a Keir Starmer: el líder laborista en Escocia pide su dimisión
El contexto Starmer mantuvo este lunes un encuentro a puerta cerrada con parlamentarios laboristas en Westminster, horas después de que el líder de la formación en Escocia, Anas Sarwar, pidiese su dimisión antes de las próximas elecciones locales -y de Escocia y Gales- en mayo.

Resumen IA supervisado
El primer ministro británico, Keir Starmer, se enfrenta a presiones dentro del Partido Laborista para dimitir tras nombrar a Peter Mandelson como embajador en Estados Unidos, a pesar de sus vínculos con Jeffrey Epstein. A pesar de las críticas, Starmer se mantiene firme en su decisión de no abandonar el cargo, argumentando que ha ganado todas sus batallas previas, incluyendo su liderazgo del Partido Laborista y su victoria en las elecciones generales de 2024. El escándalo de Mandelson, acusado de compartir información sensible con Epstein, ha provocado la dimisión de dos asesores de Starmer. A pesar de la controversia, figuras clave del Gobierno como Rachel Reeves y David Lammy han expresado su apoyo a Starmer, quien insta a la unidad del partido para enfrentar al populista Reform UK de Nigel Farage. Mandelson está siendo investigado por presuntamente revelar información sobre un rescate financiero de la Eurozona.
* Resumen supervisado por periodistas.
El primer ministro británico, Keir Starmer, asegura que no está "dispuesto" a dejar el cargo, pese a las crecientes presiones en el seno del Partido Laborista a favor de su dimisión por haber nombrado como embajador en EEUU a Peter Mandelson, que dimitió por sus vínculos con el pederasta Jeffrey Epstein.
Starmer mantuvo este lunes un encuentro a puerta cerrada con parlamentarios laboristas en Westminster, horas después de que el líder de la formación en Escocia, Anas Sarwar, pidiese su dimisión antes de las próximas elecciones locales -y de Escocia y Gales- en mayo y el resto de ministros de su gabinete cerrasen filas y mostrasen su apoyo al primer ministro.
En esta reunión, el jefe del Ejecutivo británico, tras ser recibido con aplausos, aseveró: "Después de haber luchado tanto por la oportunidad de cambiar nuestra nación, no estoy dispuesto a abandonar mi mandato y mi responsabilidad con mi país, ni a sumirnos en el caos como otros hubieran hecho".
Starmer defendió haber "ganado" todas las batallas que ha librado a lo largo de su vida, tanto en su anterior cargo como jefe de la Fiscalía de Inglaterra y Gales (CPS) y su respaldo a las víctimas de violencia machista, así como al frente del Partido Laborista, que le permitió ganar las pasadas elecciones generales en julio de 2024. "La gente me dijo que no podría hacerlo. Y luego, poco a poco, empezaron a decir que quizá lo conseguiría. Ganamos por mayoría aplastante. Todas las batallas en las que he participado, las he ganado", aseveró.
"He tenido detractores en cada paso del camino, y los tengo ahora. Detractores que no quieren en absoluto un Gobierno laborista, y desde luego no uno que tenga éxito", ha añadido. Varias figuras del Gobierno británico han expresado su apoyo a Starmer, como la ministra de Finanzas, Rachel Reeves, o el vice primer ministro, David Lammy, quienes han asegurado que el 'premier' tiene un mandato por cumplir.
Sin abandonar el ámbito electoral, Starmer instó a los correligionarios laboristas a trabajar unidos contra el partido populista de derechas Reform UK, capitaneado por Nigel Farage, que lidera actualmente las encuestas de intención de voto a nivel nacional.
¿Por qué se investiga a Mandelson?
En esta línea, el líder laborista dijo que la carrera en las urnas contra Reform UK es "la batalla de nuestro tiempo" e incide en el corazón y el alma de los valores laboristas, así como del propio Reino Unido y del significado de ser británico, frente a las políticas divisorias de Farage.
Starmer, que ya gozaba de cierta impopularidad entre la sociedad británica, atraviesa uno de los momentos más difíciles de su mandato después de conocerse que Mandelson, nombrado como embajador británico en Washington a principios de 2025 y cesado en septiembre, compartió información sensible del Gobierno con Jeffrey Epstein entre 2008 y 2010.
El escándalo en torno a Mandelson, designado embajador a pesar de que era conocido su vínculo con Epstein, llevó al principal asesor de Starmer, Morgan McSweeney, y al director de Comunicaciones de la residencia oficial del 10 de Downing Street, Tim Allan, a presentar sus dimisiones.
Mandelson, quien también fuera comisario europeo de Comercio, está siendo investigado por revelar presuntamente información sensible a Epstein sobre el rescate de 500.000 millones de euros que se disponía a aprobar la Eurozona en 2010 cuando era ministro en el Gobierno del ex primer ministro británico Gordon Brown (2007-2010).
En los documentos de Epstein aparecen tres pagos a Mandelson --entonces diputado en el Parlamento de Reino Unido-- de 25.000 dólares (algo más de 21.000 euros) enviados entre 2003 y 2004 desde cuentas bancarias del multimillonario en el banco JP Morgan.
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