En pleno 2026
Brutal agresión homófoba a un árbitro alemán tras pedir matrimonio a su novio en un partido de fútbol
¿Qué ha pasado? Ante 40.000 personas, el colegiado se arrodilló ante su pareja para expresarle su amor. Días después, apareció con un ojo morado tras la paliza de tres hombres que le esperaban en el jardín de su casa.

Resumen IA supervisado
Pascal Kaiser, árbitro alemán, protagonizó un emotivo momento al pedir matrimonio a su novio durante un partido entre Colonia y Wolfsburgo, frente a 40.000 espectadores. Sin embargo, días después, sufrió una brutal agresión homófoba en su casa, evidenciando la persistente intolerancia. El ataque fue precedido por comentarios de odio en redes sociales, como uno que calificó su gesto de "repugnante". Este incidente resalta cómo, a pesar de los avances del siglo XXI, expresar amor sigue siendo un acto valiente para muchos. El caso de Josh Cavallo, futbolista australiano que declaró ser gay, también refleja esta lucha constante por la aceptación.
* Resumen supervisado por periodistas.
Pascal Kaiser, árbitro alemán, hizo algo tan sencillo como declarar su amor a la persona que más quiere en el mundo. A la persona con quien quiere compartir el resto de su vida. Lo hizo en un campo de fútbol, en el partido entre el Colonia - Wolfsburgo, cuando ante unos 40.000 espectadores se arrodilló para pedir matrimonio a su novio. Días después, varios hombres le esperaron en el jardín de su casa para darle una paliza en una brutal agresión homófoba que le dejó con el ojo morado.
Todo, por expresar su amor. Por tener el que debería haber sido y ser uno de los momentos más románticos de 2026 y algo que nunca olvidarían ni él ni su novio. El momento se hizo viral y debido a la repercusión de la pedida sacó la parte más oscura del mundo.
"Es un comportamiento sodomita repugnante. La perversión no debe ser celebrada", decía un usuario en redes sociales antes de la brutal paliza al árbitro.
Y es que a pesar de estar en pleno siglo XXI sigue sin estar bien visto contar a quién amas. Porque jóvenes que han logrado cosas extraordinarias tienen como mayor reto de valentía lo que debería ser un acto de amor.
Como prueba, el suspiro de Josh Cavallo, jugador australiano, cuando habló de su orientación sexual. Cuando simplemente le dijo al mundo cuál era su orientación sexual. "Soy futbolista y soy gay", afirmó en un vídeo.
Porque aunque veamos a menudo cómo el amor triunfa en la gran pantalla con películas que se convierten en las más vistas todavía, a día de hoy, se resiste a ganar en el terreno de juego.
*Sigue a laSexta en Google. Toda la actualidad y el mejor contenido aquí.