Las caras de la crisis
Bruselas rebaja su crítica por la crisis de Ceuta: admite que no hay relación con la regularización de migrantes pero advierte que "no es una buena señal para Europa"
El contexto El comisario europeo de Interior y Migración, Magnus Brunner, celebra que la Unión Europea haya "superado la prueba" tras la crisis migratoria de Ceuta, un episodio que cree que obliga a extraer "las lecciones correctas" y acelerar la aplicación de las nuevas políticas europeas en materia de fronteras y migración.

Resumen IA supervisado
El comisario europeo de Interior y Migración, Magnus Brunner, ha afirmado que la Comisión Europea no ve un "nexo directo" entre la regularización de migrantes en España y la crisis en Ceuta, aunque considera que estas medidas envían una "mala señal" a la UE. Durante una rueda de prensa en Bruselas, Brunner destacó que Europa ha "superado la prueba" tras controlar la situación en Ceuta y evitar movimientos hacia el espacio Schengen. Subrayó la importancia de aplicar el nuevo Pacto de Migración y Asilo, y reforzar la cooperación internacional para afrontar desafíos migratorios futuros.
* Resumen supervisado por periodistas.
Después de las duras críticas lanzadas contra el Gobierno, la Comisión Europea y los países de la Unión han respaldado este martes a España. El Ejecutivo ha llegado a la cumbre de ministros de Interior europeos en entredicho, no solo por la crisis migratoria en Ceuta, sino también por la regularización masiva que aprobó hace solo unos meses.
Sin embargo, el comisario europeo de Interior y Migración, Magnus Brunner, ha dado un balón de oxígeno al Gobierno al afirmar que, de momento, nada parece indicar que esa regularización masiva haya influido en la llegada de los 72.000 migrantes a Ceuta. Eso sí, ha dejado claro que la medida "no es una buena señal".
La reunión de este martes entre los ministros del Interior ha sido casi como un examen para el Gobierno, sobre todo después de que durante la crisis de Ceuta varios países pidieran suspender a España del espacio Schengen y cargasen contra las políticas migratorias.
Finalmente, ha salido relativamente reforzado. A su salida, Fernando Grande-Marlaska ha asegurado que el resto de Estados miembros de la UE "han reconocido y apoyado la eficacia y el trabajo desarrollado por España" en respuesta a la crisis migratoria y humanitaria ocurrida en la ciudad autónoma.
Uno de los puntos clave que han reforzado al Gobierno de Pedro Sánchez ha sido el reconocimiento de Brunner de que no parece que la llegada masiva esté vinculada a la polémica regularización de cerca de 100.000 inmigrantes.
"No vemos que haya un nexo directo entre regularizaciones y los incidentes en Ceuta. Pero, como hemos dicho, definitivamente la regularización no es una buena señal para el resto de Europa", ha señalado el comisario europeo en la rueda de prensa posterior a la reunión extraordinaria.
España "supera la prueba"
Brunner ha celebrado que la Unión Europea ha "superado la prueba" tras la crisis migratoria de Ceuta al lograr controlar la situación y evitar movimientos hacia el resto del espacio Schengen. No obstante, ha defendido que el episodio obliga a extraer "las lecciones correctas" y acelerar la aplicación de las nuevas políticas europeas en materia de fronteras y migración.
Concretamente, ha elogiado el trabajo del Gobierno español para controlar el paso de migrantes a otros países del espacio Schengen, después de que cundiera el pánico en algunos países de la UE. Pese a todo, Italia mantiene suspendido el espacio Schengen con España.
"De momento, está claro que Europa ha superado la prueba. Estas personas no han podido acceder al espacio Schengen y la seguridad en la frontera se ha resuelto con rapidez", ha sostenido Brunner, a la vez que ha subrayado que "la clave para la Unión Europea está en actuar unida y sacar también las conclusiones correctas de estos acontecimientos".
En referencia a la decisión del gobierno de Giorgia Meloni de restablecer temporalmente los controles en la frontera interior con España, Brunner ha recordado que el Código de Fronteras Schengen permite este tipo de medidas de forma "excepcional" y "temporal" cuando existan riesgos para la seguridad pública.
Igualmente, ha precisado que corresponde ahora a la Comisión evaluar si cumplen los requisitos de necesidad y proporcionalidad previstos en la normativa europea.
"La situación ha evolucionado en los últimos días. Ahora sabemos que las personas han regresado a Marruecos y que no ha habido movimientos hacia el espacio Schengen. Cuando Italia adoptó esa decisión, no disponíamos todavía de esa información", ha señalado el comisario, quien ha evitado anticipar la valoración de Bruselas hasta completar ese análisis.
El político austriaco ha subrayado que Marlaska ha confirmado durante el encuentro que la situación está "bajo control", que "nadie ha pasado al territorio continental de España". Asimismo, ha atribuido este resultado a la cooperación entre España, Marruecos y las instituciones europeas. Por su parte, Brunner ha evitado mencionar a Rabat en su intervención.
Cómo actuar en el futuro
"Europa nunca ha tenido tanto control sobre la migración ilegal en las últimas décadas", ha sostenido el comisario, quien ha advertido, sin embargo, de que lo ocurrido en Ceuta demuestra que "esas imágenes dramáticas superan a las mejores estadísticas".
A su juicio, el episodio ha puesto a prueba la resiliencia europea y la protección de las fronteras exteriores, por lo que ha defendido reforzar la respuesta común ante este tipo de situaciones.
A partir de esa experiencia, Brunner ha defendido que la prioridad pasa por aplicar "plenamente" el nuevo Pacto de Migración y Asilo y el reglamento europeo de retornos, con procedimientos fronterizos y devoluciones "más ágiles", además de aprovechar instrumentos como el concepto de "país tercero seguro", que permite tramitar solicitudes de protección internacional fuera de la UE en determinadas condiciones.
Asimismo, ha apostado por desarrollar el plan de cinco medidas planteado por la presidenta del Ejecutivo comunitario, Ursula von der Leyen, que incluye reforzar la cooperación con los países de origen y tránsito, acelerar los retornos, ampliar el apoyo de Frontex en las fronteras exteriores y en terceros países.
También desplegar sistemas de alerta temprana frente a campañas de desinformación y movimientos coordinados y reforzar la lucha contra las redes de tráfico de migrantes.