Horas bajas para el 'trumpismo'
Se acabó la fiesta republicana en EEUU: los que aplaudían a Trump empiezan a señalarlo en mitad de un terremoto político
Los detalles El 'trumpismo' vive ahora sus horas más bajas tras las elecciones de medio mandato. El movimiento MAGA parece que se agota y toca estudiar qué formula y qué persona pueden sacar adelante al partido.

Resumen IA supervisado
La fiesta republicana en Estados Unidos ha terminado, y figuras que antes aplaudían a Donald Trump ahora lo señalan tras su derrota electoral. El gobernador de Florida, Ron DeSantis, advierte que esto podría significar un "acontecimiento de nivel de extinción" para el partido. Los republicanos han perdido ambas Cámaras, y Ted Cruz describe el suceso como "un tsunami azul". Desde la Vicepresidencia, J.D. Vance atribuye la derrota al conflicto con Irán. Además, los votantes demandaban respuestas económicas ante problemas como los aranceles y el costo de vida. Mientras se buscan culpables, otros ya miran hacia 2028, con figuras como DeSantis y Marco Rubio emergiendo. A pesar de que Trump sigue en la Casa Blanca, el partido debate su futuro tras este terremoto electoral.
* Resumen supervisado por periodistas.
La fiesta republicana en EEUU ha llegado a su fin y los que antes aplaudían a Donald Trump ahora empiezan a señalarlo tras su derrota electoral. Ron DeSantis, gobernador de Florida, ha advertido de que "esto roza un acontecimiento de nivel de extinción para los republicanos".
El partido ha perdido las dos Cámaras y la factura política amenaza con cobrarse dentro de casa. En este sentido, Ted Cruz, senador republicano por el estado de Texas, ha reconocido que lo ocurrido es "un tsunami azul, una patada en el culo".
Sin embargo, lo más incómodo para Trump llega llega desde su propia Vicepresidencia. Y es que J.D. Vance ha asegurado que la razón por la que perdieron "es la guerra". Así, Vance apunta directamente al conflicto con Irán.
Y esta no es la única herida, sino que también están los aranceles, el precio de la gasolina y el hecho de que hay familias asfixiadas por el coste de la vida. Los votantes reclamaban respuestas económicas y el resultado llegó en forma de castigo electoral. "No creí que Texas o Kansas ni ningún otro lugar cambiarían de bando, pero lo hicieron", ha expresado un hombre.
Por su parte, el presidente estadounidense reconoce los estragos de la guerra, pero tiene su propia versión: "No fue mi elección. No estaba en las papeletas porque si hubiera estado, habríamos arrasado", ha asegurado, un curioso argumento teniendo en cuenta que durante la campaña pidió votar como si él estuviera en juego, pero después del batacazo, la responsabilidad parece estar en cualquier parte menos en la Casa Blanca.
Con vistas a 2028
Y mientras unos buscan culpables, otros empiezan a mirar hacia 2028. "La magnitud de la derrota republicana es tan grande que deja la carrera por la nominación presidencial del partido completamente abierta", ha afirmado Newt Gingrich, expresidente de la Cámara de Representantes.
Vance intenta marcar su propio camino, DeSantis vuelve a hacerse escuchar y Marco Rubio figura entre los nombres que circulan. Por el momento, Trump todavía manda en la Casa Blanca, pero dentro de su partido ya se discute qué viene después de este terremoto electoral en el que las réplicas apenas comienzan.