Tragedia ferroviaria
La caja negra del Iryo muestra que la maquinista trató de "reportar a Atocha en 3-4 ocasiones sin contestación" minutos antes del choque en Urda
Los detalles Según la información de la caja negra, adelantada por 'El Mundo', el Iryo llegó a alcanzar los 47 kilómetros por hora tras el impacto del AVE y el desplazamiento por el choque duró nueve segundos hasta que se detuvo por completo.

Resumen IA supervisado
El análisis de la caja negra del tren Iryo 6076, implicado en la tragedia ferroviaria en Urda, revela que la maquinista intentó contactar hasta cuatro veces con el Centro de Regulación y Control de Atocha sin obtener respuesta inicial. Según 'El Mundo', el tren sufrió una pérdida de transmisión total LZB a las 8:30:53 del 28 de octubre. A las 8:38:40, el Iryo se detuvo en la señal E242 y finalmente contactó con Atocha. El AVE impactó a las 8:53:12, provocando que el Iryo alcanzara 47 km/h en tres segundos y descarrilara. La maquinista informó del impacto, pero no pudo contactar con el jefe de tripulantes de inmediato.
* Resumen supervisado por periodistas.
El análisis de la caja negra del tren Iryo 6076 que sufrió la tragedia ferroviaria en Urda en la que murieron 69 personas revela que la maquinista de dicho transporte llegó a intentar contactar hasta en cuatro ocasiones con el Centro de Regulación y Control de Atocha (CRC) sin que obtuviera una respuesta inicial.
Así lo informa este domingo 'El Mundo', medio que ha adelantado la información sobre el contenido de dicha caja negra que desgrana con precisión lo ocurrido durante los minutos previos al impacto entre el Iryo y el AVE a la altura de Urda (Toledo).
Según dichos datos mencionados por el citado medio de comunicación, el tren Iryo sufrió una pérdida de transmisión total LZB de Urda a las 8:30:53 de este pasado 28 de octubre.
Poco más de un minuto después, a las 8:32:05, la maquinista del Iryo reduce la velocidad a 80 kilómetros por hora y la maquinista acciona por segunda vez el pulsador "Liberar", pasando a circular al amparo del sistema secundario ASFA/BSL. Es entonces cuando intenta contactar hasta en cuatro ocasiones con el CRC de Atocha sin una respuesta inicial.
A las 8:38:40 es el momento en el que el Iryo se detiene por completo y lo hace en la señal E242 a la entrada de la estación de Urda, momento en el que ya contacta con Atocha. Poco después, a las 8:41, es cuando Atocha le comunica al Centro de Control de Operaciones de Iryo (CCO) la caída de la central LZB de Urda que afecta a su tren en cuestión.
Un minuto después, el CCO de Iryo contacta con su maquinista, quien le confirma que está parada, que desde Atocha le han emitido un telefonema para reiniciar los equipos a bordo y que ha recibido indicación de continuar la marcha en cuanto le abran la señal.
Otro minuto más tarde (8:43), Adif notifica por correo la avería de la central de Urda al CCO de Iryo. Al mismo tiempo, la maquinista realiza el primer intento de reinicio del equipo que conecta con el sistema LZB sin éxito. Además, Adif abre la señal E242 en vía libre pese a que el tren Iryo sigue parado.
A las 8:44, la maquinista del Iryo atiende una llamada en su teléfono corporativo con el jefe de tripulantes a bordo del tren. Poco después, a las 8:46:03, la maquinista realiza un segundo intento de reinicio (reset del equipo redundante). Posteriormente desactiva ese equipo y trata de volver a conectar con el anterior (LZB).
Tres minutos más tarde (8:50), la maquinista notifica al CCO de Iryo que el tren no supera las pruebas funcionales del LZB y la central le explica que la central en vía está inoperativa. Justo después, el CCO solicita al departamento de Mantenimiento que llame a la maquinista para asistirla técnicamente, algo que hacen acto seguido.
El momento del impacto
Pocos instantes después, concretamente a las 8:53:12, es cuando el AVE impacta de lleno por la cola del tren Iryo que continuaba parado a la altura de la señal E242 de Urda.
Según la caja negra, el impacto es de tal magnitud (el AVE iba a una velocidad entre 160 y 200 kilómetros por hora) que el tren Iryo llega a alcanzar los 47 kilómetros por hora en solo tres segundos tras el choque, un impacto que dura hasta nueve segundos. Finalmente, a las 8:53:21, el tren Iryo se detiene por completo tras descarrilar la mitad de su composición e incluso llegar a volcar el coche 3 (el impacto fue a través del coche 8).
Inmediatamente, la maquinista informa que había "recibido un impacto por alcance desde cola", que ella se encontraba bien pero que no podía ponerse en contacto con el jefe de tripulantes de a bordo, contacto previsto en caso de emergencia.
Acto seguido, el CCO de Iryo informó a Atocha de lo sucedido mientras la maquinista trataba de contactar de nuevo con el jefe de tripulantes sin éxito hasta seis minutos después del impacto.
Fue entonces cuando la maquinista se percató de que el tren había descarrilado, que algunos de los vagones estaban volcados y más concretamente que la responsable del personal de restauración se encontraba "atrapada en el coche 3 con heridas en la cabeza" y que los pasajeros que se hallaban en el mismo no podían romper la ventana "porque el coche está volcado".