ola de calor
Limpiar los filtros para no respirar polvo y ponerlo a entre 24 y 26 grados: así hay que mantener el aire acondicionado para no enfermar
Los detalles Los neumólogos advierten que "los filtros acumulan mucha suciedad" y "cuando los ponemos en marcha ese polvo sale disparado y lo inhalamos", lo que puede agravar el estado de quienes tiene enfermedades respiratorias.

Pasar constantemente del calor abrasador de la calle al frío del aire acondicionado es sinónimo de catarro asegurado. Por eso, los expertos aconsejan no poner el aire al máximo: hay que mantenerlo entre 24 y 26 grados. Y otra recomendación: es importante limpiar los filtros para que no respiremos el polvo acumulado.
Lo normal es que sea un técnico quien recomiende limpiar los filtros del aire acondicionado. "Se limpian con agua, un cepillo, le damos fuerte, lo dejamos limpito y un antibacterias y un eliminador de olores", ha explicado a laSexta Jesús Folch, experto en climatización de Voltgen. Pero esto también lo recomiendan los neumólogos.
"Los filtros acumulan con el tiempo mucha suciedad. Cuando lo ponemos en marcha ese polvo sale disparado al ambiente y lo inhalamos", ha explicado María Concepción Prado, jefa de sección del servicio de Neumología del Hospital Universitario La Paz. Y agravará el estado de quienes tengan enfermedades respiratorias.
Si lo ponemos muy frío generaremos grandes contrastes al salir del trabajo o al entrar en el coche. "Esa diferencia de temperaturas puede producir una alteración del sistema mucociliar que favorece las infecciones", ha señalado Prado. De esta forma, sufrirán nuestras mucosas y nuestra musculatura. "El frío nos encoge, con lo cual podemos tener dolores musculares o dolores de cabeza", ha agregado la neumóloga.
También dolor y picor de cabeza. "Las personas que tienen patologías como un eczema o una psoriasis pueden ver exacerbados síntomas como el picor o la hipersensibilidad", ha detallado María del Carmen Soto, cirujana capilar en Hospital Capilar. Por ello, lo recomendable es poner el aire acondicionado a entre 24 y 26 grados. Y cuando el mando no esté en nuestras mano, como en el trabajo, huir o abrigarnos.