Comparar precios o marcas
Del salmón o el aguacate al pollo: los alimentos que se añaden o desaparecen del carrito por la subida de precios
Los detalles Para algunos consumidores, el primer paso consiste en elegir el supermercado donde hacer la compra: "Vamos mirando en cuál están más baratas las cosas", cuenta un hombre a laSexta.

Resumen IA supervisado
Ir al supermercado se ha vuelto un ejercicio de cálculo para muchas familias, que comparan precios, cambian de marcas y aprovechan promociones para controlar el gasto de la cesta de la compra. El aumento de precios de productos básicos obliga a replantear qué se compra, resultando en una selección diferente a la de años anteriores. Muchos consumidores eligen supermercados según precios, recorren varios establecimientos o apuestan por marcas blancas y formatos ahorro. El encarecimiento de alimentos como la carne de vacuno, el marisco y frutas tropicales ha modificado los menús, optando por alternativas más económicas. Además, las familias han cambiado su forma de comprar, adquiriendo piezas enteras de carne, congelando alimentos y planificando menús semanales para optimizar el gasto.
* Resumen supervisado por periodistas.
Ir al supermercado se ha convertido para muchas familias en un auténtico ejercicio de cálculo. Comparar precios, cambiar de marca, aprovechar promociones o sustituir unos alimentos por otros son estrategias cada vez más habituales para intentar que la cesta de la compra no se dispare.
El encarecimiento de numerosos productos básicos está obligando a muchos consumidores a replantearse qué entra y qué sale del carrito. El resultado es una compra muy diferente a la de hace solo unos años.
Para algunos consumidores, el primer paso consiste en elegir el supermercado donde hacer la compra: "Vamos mirando en cuál están más baratas las cosas", cuenta un hombre a laSexta.
Otros prefieren recorrer varios establecimientos en busca de las mejores ofertas o apostar por marcas blancas y formatos ahorro. Así, muchos compradores reconocen que ya no priorizan las marcas habituales, sino el precio.
El aumento del coste de determinados alimentos también está modificando los menús de muchos hogares y es que la carne de vacuno es uno de los productos que más familias han sustituido por opciones más económicas, como el pollo.
También el marisco ha dejado de formar parte de la compra habitual o alimentos como el salmón, los aguacates, los arándanos o algunas frutas tropicales, cuyo precio ha llevado a muchos consumidores a optar por alternativas más asequibles, como las frutas de temporada. "Me gusta el mango pero es muy caro, así que cogemos alguna manzana", cuenta una mujer.
Los huevos, un 21,2% más caros
Entre los productos que más se han encarecido destacan los huevos, que cuestan un 21,2% más, la carne de vacuno, con un incremento del 13,7%, el pescado, con un 6,7%, las legumbres y hortalizas, con un 8%, y las frutas tropicales, con un 6,2%.
Eso sí, los negocios también están notando el cambio. En el caso de las jamonerías, por ejemplo, muchos compradores sustituyen piezas de mayor calidad por otras más económicas para ajustar el presupuesto.
Además de cambiar los productos elegidos, muchas familias han transformado su forma de comprar. Cada vez son más quienes adquieren piezas enteras de carne para aprovechar todas sus partes, congelan alimentos para evitar desperdicios o planifican mejor los menús semanales con el objetivo de reducir el gasto. Esta compra de "almacenaje" permite optimizar cada euro invertido y sacar más rendimiento a los alimentos.