Los agricultores extremeños se muestran desesperados ante la situación que vive el campo y denuncian que ya no es rentable, hasta el punto de que, en algunos casos, les pagan menos de lo que les cuesta a ellos el cultivo. Una situación que, aseguran, se ha agravado con subida del salario mínimo.

"La mano de obra es el mayor gasto que tiene, si le subes un 20% su gasto importante le están terminando de ahogar", explica Juan Antonio Fernández, un agricultor que se ha manifestado hoy en Don Benito, Badajoz.

Este no es un problema aislado en España. Son muchos los agricultores que han tenido que prescindir de trabajadores: es el caso de Víctor Sáez, que ha tenido que despedir a cuatro personas para poder seguir viviendo de los tomates. "El precio ha bajado bastante y los gastos se han encarecido muchísimo", explica.

A pesar de esto, luego su precio en el mercado se dispara, como ocurre con los arándanos, hasta un 600%, de los dos euros que recibe el agricultor a los 21 que pagamos nosotros. Esto también ocurre con la lechuga, como explica Maica Mougán: "Cuando vas al supermercado y ves el precio de ese producto y a cuánto lo cobras tú, te da la risa por no llorar".

En el caso del aceite, los olivareros denuncian que pierden dinero por cada litro y que a ellos les pagan a dos euros de media, pero que su precio se dispara más de un 80% en el mercado. Para luchar contra ello esta semana se repetirán las movilizaciones por toda España.