Daniil Medvedev necesitaba ganar el US Open. No estaba solo en juego su prestigio como tenista, ganando al número 1 del mundo, sino que también le urgía encontrar un regalo para su esposa por su aniversario.

Tras batir en un triple 6-4 a Novak Djokovic en la final del domingo, Medvedev se dispuso a asistir a la entrega de premios con la intención de usar la oportunidad y dirigirse sólo a una de las 20.000 personas que vivieron el encuentro en la noche veraniega de Nueva York.

Esa persona fue su mujer, Daria, quien estuvo en el palco presenciando el partido y el inesperado y emotivo 'speech' de su marido.

"Cumplimos hoy tres años de casados y, la verdad, durante el torneo no pude pensar en qué regalo comprarle. Antes de las semis, pensé 'Bueno, si pierdo, voy a tener que pensar rápido en un regalo'. Pero gané. Y con la final adelante, me dije, 'no voy a tener tiempo de ir a comprar nada. Así que más vale que gane el partido'", dijo el ruso.

 

Consiguió sacar las carcajadas de los asistentes justo antes de declararse una vez más a su amada: "Daria, te amo y esto es para ti".

Además, en su discurso también quiso reconocer la increíble trayectoria de Djokovic, quien se quedó a las puertas de completar varios hitos, como el de hacer pleno de Grand Slams en un solo año o el de ponerse por delante de Roger Federer y Rafa Nadal como el tenista más laureado de la historia.

"Quiero felicitarte por lo que lograste en tu carrera y voy a decir algo que nunca había dicho: 'Para mí eres el mejor jugador de la historia'", confesó.

Una demostración de amor y caballerismo que convenció a todos los aficionados, incluso a aquellos que le pitaron en los momentos finales del encuentro.