En 2011, años antes de que entrase en vigor la conocida como 'era híbrida' -que llega a su fin esta temporada-, se implantó en Fórmula 1 el DRS (Drag Reduction System). El objetivo era hacer las carreras más atractivas facilitando los adelantamientos dando que al abrirlo en las zonas permitidas en cada circuito, se reduce la resistencia aerodinámica y, por ende, se aumenta la velocidad punta.

Es decisión se tomó tras ver, por ejemplo, situaciones similares a la de Fernando Alonso con Vitaly Petrov en el Gran Premio de Abu Dabi de 2010, última carrera del año que dejó al asturiano sin su tercera corona tras un error grosero de Ferrari desde el muro.

De cara a 2022 y al cambio normativo que se implantará en el 'Gran Circo' (que mantendrá el DRS en los monoplazas), Fernando Alonso ha sido preguntado por el sistema, que cuenta con diversas opiniones a favor y en contra en la categoría.

El bicampeón del mundo tiene claro que no se extinguirá. "No lo creo, pienso que siempre vamos a necesitarlo en Fórmula 1. Sé que proporciona adelantamientos artificiales en diferentes circuitos, pero si miramos atrás, cuando no teníamos DRS, las carreras eran mucho más aburridas, era mucho más difícil adelantar", ha explicado en 'Motorsport.com'.

"La Fórmula 1 no es como otras categorías. Creo que en F1 siempre sufres para seguir a otro coche lo suficientemente cerca por la naturaleza de la aerodinámica y por la forma tan inteligente en la que todos los equipos proporcionan rendimiento, así que el DRS va a ser una herramienta útil, creo, incluso para el futuro", ha añadido, diferenciando F1 de otras categorías como la Indy que cuentan con diferentes sistemas, pero similares en su objetivo.

Por el momento, y de cara a las próximas cuatro temporadas (por lo menos), el DRS continuará siendo protagonista en Fórmula 1. Su uso, unido a la nueva carga aerodinámica que tendrán los coches el próximo año, anticipa una nueva era mucho más competida en el 'Gran Circo'.