3-0

El perdón de Vinicius al Santiago Bernabéu tras fallar el penalti que habría sentenciado la eliminatoria

El brasileño erró una pena máxima en el arranque de la segunda mitad después de que Valverde hubiese marcado un hat-trick en la primera. Guardiola terminó desquiciado en la banda.

El perdón de Vinicius al Santiago Bernabéu tras fallar el penalti que habría sentenciado la eliminatoriaEl perdón de Vinicius al Santiago Bernabéu tras fallar el penalti que habría sentenciado la eliminatoriaRedes

Pasarán los años, se sucederán las remontadas imposibles y aún quedarán ilusos que darán por muerto al Real Madrid en Champions. Y eso, una vez más, ha ocurrido este miércoles.

Con el Manchester City con la condición de favorito ya no solo en la eliminatoria, sino en la ida en el Santiago Bernabéu, los de Pep Guardiola se llevaron un baño en la primera parte.

Y el monomando, el jabón y hasta la esponja los tenía Fede Valverde. El uruguayo, ubicado en la banda derecha, fue un auténtico puñal en el primer acto y un pulmón en todo el partido.

El primero del 'Halcón' llegó tras un gran balón en largo de Courtois en el que se adelantó a O'Reilly, regateó a Donnarumma y definió a placer. El 'manicomio' empezaba a coger temperatura.

El segundo, apenas siete minutos después, es la prueba de que Fede es un todoterreno. Esta vez desde la banda izquierda, el centrocampista llegó desde segunda línea para convertir una buena asistencia de Vinicius. El punto de ebullición ya era un hecho.

Pero la coronación del charrúa llegó con el tercero. Recibió dentro del área, le tiró un sombrerito a Guehi en la pequeña y fusiló sin miramientos al meta italiano. Y en el 'manicomio' se desató la locura.

Con 3-0 llegó el partido al descanso, pero cerca estuvo de quedar visto para sentencia en el arranque del segundo acto. Vinicius, tras un balón filtrado, se plantó solo ante Donnarumma, que terminó derribando al brasileño.

Desde los once metros, el '7' falló y su reacción fue cuando menos llamativa. Mano al corazón, la otra al cielo y mirada a la grada en señal de perdón.

La pena máxima errada podría haber minado la moral de los de Arbeloa y haberle dado un extra de motivación a los de Guardiola, pero el Madrid mostró una cara prácticamente inédita esta temporada.

Mantuvo el plan inicial, continuó con la presión en salida rival, cerró filas en el carril central y Courtois se encargó de disipar cualquier atisbo de peligro del City.

El Real Madrid visitará la próxima semana Mánchester con la tranquilidad de tener un colchón de tres goles, pero con el conocimiento (por experiencia propia) de que si te confías en la Champions, lo acabas pagando. Y Arbeloa ya cruza los dedos para no tener que acordarse de ese penalti de Vinicius.