Tras la reanudación de LaLiga este jueves con la disputa del derbi sevillano y la victoria de los de Julen Lopetegui, vuelve el fútbol al estadio de Balaídos. Celta de Vigo - Villarreal se enfrentarán este sábado a las 17:00 horas en una atmósfera atípica a la que se deberán adaptar: un campo sin público.

El técnico del conjunto vigués, Óscar García, compareció este viernes en rueda de prensa ante los medios de comunicación y criticó la doble vara de medir a la hora de que decidir qué eventos o espectáculos pueden albergar público y cuáles no.

"Coherente no sé si es. Lo que no me parece es que se puede ir a espectáculos en sitios cerrados, o abiertos como ir a los toros, y no se pueda ir a un estadio de fútbol", expresó el entrenador.

A su vez, reseñó que no es lo mismo jugar en un Santiago Bernabéu repleto de aficionados, que en el Di Stéfano a puerta cerrada: "Desvirtuar no sé, Tampoco me compete a mí decir si se podía hacer o no. No es lo mismo jugar en el Bernabeu o en el Camp Nou, con 90.000 personas, que jugar en el Di Stefano o en otros escenarios".

Por otro lado, García quiso destacar la rápida "adaptación" como clave para lo que resta de temporada: "Yo creo que a nivel físico vamos a estar todos los equipos parecidos. Hay partidos en los que las individualidades lo deciden, pero creo que la clave va a ser cómo se adapta cada equipo. La adaptación va a ser clave para todos".

Por último, el entrenador del Celta resaltó la importancia de no tener lesionados dado el poco margen de recuperación que hay: "Me preocupan las posibles lesiones y la salud de los jugadores. Aunque no sean graves, cualquier golpe te puede dejar fuera del siguiente partido porque prácticamente no tienes tiempo de recuperación".