Un gol en el tiempo añadido de Nathan Ake consumó la remontada del Bournemouth ante el Liverpool, que afrontó el último tramo del partido con una ventaja de dos goles y perdió (4-3) en un final trepidante del cuadro local, que provocó la segunda derrota del curso del conjunto de Jurgen Klopp. El tanto de Ake aparta al Liverpool del segundo puesto de la Premier, en manos ahora del Arsenal, tres puntos por detrás del líder, el Chelsea.

Fue vibrante el choque de Dean Court. El Bournemouth afrontó el duelo presionado por su situación. Con el lastre de tres derrotas en sus últimos cuatro partidos. Un nuevo revés amenazó al equipo de Eddie Howe cuando a los veinte minutos perdía por 0-2. En 120 segundos los 'reds' encarrilaron el partido. Primero con una gran acción colectiva que culminó Sadio Mané. Después, fue el belga Divock Origi el que finalizó un buen centro de Jordan Henderson.

El Liverpool transitó sin agobios hasta el descanso. Hasta que una falta dentro del área de James Milner fue castigada con un penalti que transformó Callum Wilson en el minuto 56 para meter al equipo local de nuevo en el partido. El Bournemouth se volcó sobre la portería del alemán Loris Karius, mientras que el Liverpool intentaba aprovechar los espacios que dejaba su rival para dar un nuevo mazazo al partido. Fue el turco Emre Can el que marcó, con una gran volea desde el borde del área, para volver a ampliar la ventaja del conjunto visitante, que tenía el partido en su mano.

Todo cambió en el último cuarto de hora. Un gol de Ryan Fraser puso el 2-3 en el marcador y espoleó al Bournemouth ante el decaimiento progresivo de los hombres de Klopp. Dos minutos después fue Steve Cook el que anotó y estableció el empate. En plena euforia local, ya en el tiempo añadido, Nathan Ake aprovechó un rebote dentro del área para dar los tres puntos al Bournemouth.