La otra cara del eclipse
De la proyección estenopeica al silencio repentino de los pájaros: los otros efectos del eclipse que quizá no viste
Los detalles Mientras todo el mundo observaba el eclipse, la Tierra experimentaba cambios que para muchos han pasado desapercibidos.

Resumen IA supervisado
El eclipse solar total no solo ha dejado una imagen espectacular, sino que también ha provocado efectos interesantes. Uno de los más notables ha sido la bajada de temperaturas entre tres y cinco grados, debido a la interrupción momentánea de la principal fuente de calor del planeta. Esto ha generado una brisa conocida como "viento del eclipse". Además, el fenómeno ha afectado las sombras, creando formas de medias lunas en el suelo. Los animales también han reaccionado al eclipse; aves diurnas han dejado de cantar y las nocturnas han tomado su lugar, mientras que algunos animales han buscado refugio pensando que anochecía. Las plantas, por su parte, han reducido su fotosíntesis temporalmente.
* Resumen supervisado por periodistas.
Más allá de la espectacular imagen que ha dejado el eclipse solar total, este fenómeno ha tenido otros efectos no menos interesantes que para muchos pueden haber pasado desaparecidos.
El más notorio ha sido el cambio de temperaturas. Se han registrado bajadas de entre tres y cinco grados, puesto que la principal fuente de calor del planeta se ha interrumpido durante unos segundos, en algunos puntos de España durante más de un minuto.
Por eso, quienes han salido a la calle o al campo a disfrutar del espectáculo han notado una repentina e inesperada brisa conocida como "viento del eclipse". El cambio de temperatura afecta al movimiento de las masas de aire en la atmósfera y de ahí la famosa brisa.
Otro curioso efecto se ha hecho evidente en las sombras. Quienes han desviado su vista del eclipse, mirando por ejemplo a un árbol o el suelo, habrán observado numerosas medias lunas que habrán ido cambiando a medida que avanzaba el eclipse.
Esas particulares formas eran la sombra del sol parcialmente oculto. Otra forma de ver este efecto, llamado proyección estenopeica, era con el uso de un colador, una espumadera o incluso con la mano.
"Cada manchita tiene forma de eclipse, de media luna. Eso se ve durante una hora aproximadamente", asegura Albert Morral, director científico de la Agrupación Astronómica de Sabadell.
La reacción de animales y plantas
Los más confundios han sido los animales. La repentina oscuridad ha hecho que en muchos puntos se haya dejado de escuchar los cantos de las aves diurnas, que han sido sustituidos por las nocturnas.
"Los pájaros se comportan como cuando se hace de noche y dejan de cantar, mientras que los grillos empiezan a hacer ruido", explica a laSexta el astronauta Pablo Álvarez.
Creyendo que está anocheciendo, muchos animales han buscado su lugar habitual de descanso. "Cuando todas las personas de España estaban mirando al sol, nosotros mirábamos a los animales", comenta Agustín López, director de Biología de Faunia.
Otros, como los perros, han podido reaccionar con inquietud o nerviosismo como cuando se acerca una tormenta.
El último punto es más difícil de percibir, pero algunas plantas han reducido al mínimo su fotosíntesis durante el eclipse, pensando que se ha hecho de noche.