A punto de cerrar el segundo año de pandemia, la incidencia de COVID-19 ha vuelto a batir récords y los contagios están disparados por el avance de la variante ómicron. Ante esta situación, los test se están convirtiendo en una herramienta clave para hacer frente a nuevos contagios.

La viróloga del CSIC Margarita del Val ha explicado en Más Vale Tarde que "los días en los que más se contagia son el día cuatro y el día cinco" después de la infección por coronavirus, aunque ha puntualizado que "depende" de muchas variables y esto puede variar según cada individuo.

Partiendo de este dato es necesario conocer el funcionamiento de los test para evitar una sensación de falsa seguridad. La neumóloga Olga Mediano explica que respetar la fase de incubación (4-5 días) de la enfermedad es crucial.

"En los primeros días el test de antígenos, y ni siquiera la PCR, va a ser positiva", asegura la experta, explicando que la PCR podría ser positiva a partir del tercer día, mientras que el test de antígeno lo es en el cuarto.

Así, insta a esperar entre tres y cuatro días desde un posible contacto de riesgo hasta la realización de la prueba. No obstante, si existen síntomas, se tiene que realizar cuanto antes.

En la misma línea, Del Val apunta que "el test de antígenos tiene algo menos de sensibilidad que la PCR". "El test de antígenos lo estamos usando para saber si yo ahora puedo contagiar. Para eso es mucho mejor un test de antígenos porque la PCR que yo me hice ayer me va a decir que yo ayer no habría contagiado, pero el resultado me lo dan hoy", explica.

En este sentido, la viróloga señala que "los test de antígenos son mejor para cualquier comida, cena o evento" a fin de evitar contagios.