DESPUÉS DE R5, R4 Y TWINGO
Renault recupera el 8 Gordini y lo convierte en un deportivo eléctrico de 270 CV
El prototipo forma parte de la estrategia con la que Renault lleva varios años revisitando en clave eléctrica algunos de los modelos más reconocibles de su historia.

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Renault vuelve a tirar de su archivo histórico para mirar al futuro. La marca francesa ha presentado un nuevo concepto inspirado en el Renault 8 Gordini de 1964, aunque poco queda ya de aquel pequeño deportivo de motor trasero: esta reinterpretación adopta una carrocería de coupé de dos puertas, estética de coche de competición y un sistema de propulsión eléctrico de 270 CV.
El prototipo forma parte de la estrategia con la que Renault lleva varios años revisitando algunos de los modelos más reconocibles de su historia. Después de recuperar nombres como R5, R4 y Twingo, ahora le toca el turno al 8 Gordini, convertido en un ejercicio de diseño que mezcla referencias al modelo original con soluciones propias de un deportivo contemporáneo.

Mide 4,12 metros de largo, 1,88 metros de ancho y apenas 1,27 metros de alto, unas proporciones que dejan claro desde el primer vistazo que no estamos ante una simple reinterpretación estética.
La silueta juega con una carrocería muy baja y ancha, con llantas de 19 pulgadas delante y 20 detrás. El frontal concentra buena parte de la personalidad del prototipo, con una firma luminosa en forma de V y seis faros que reinterpretan el frontal del clásico. En la parte posterior, la carrocería gana anchura y volumen, mientras que la caída de la zaga y el mayor diámetro de las ruedas traseras buscan transmitir visualmente la sensación de que el coche está empujando hacia delante.

Ahí aparece una de las principales conexiones con el 8 Gordini original. Aquel modelo recurría a una configuración de motor trasero y propulsión trasera, una arquitectura que contribuyó a construir su reputación entre los aficionados. El nuevo concepto no reproduce literalmente aquellas proporciones, pero utiliza recursos de diseño para evocar ese carácter.
El propio equipo de diseño ha optado además por reducir al mínimo las líneas de unión de la carrocería: el capó, por ejemplo, carece de una junta visible y puede desmontarse de una sola pieza, como sucede en determinados coches de competición.

El homenaje también aparece en los detalles. La denominación Gordini recupera la tipografía empleada por el modelo de 1964 y reproduce las estrías características del emblema original, mientras que el nuevo logo '8' está formado por ocho segmentos.
El color exterior es otra referencia directa al clásico: Renault recupera el Bleu de France, aunque aplicado mediante una construcción de tres capas que combina nácar y un ligante teñido de azul para conseguir mayor profundidad.

Más allá de sus 270 CV y de su estética de deportivo compacto, Renault no ha presentado este ejercicio como un modelo de producción, sino como un laboratorio de diseño para reinterpretar uno de sus iconos. El 8 Gordini original nació en una época en la que una mecánica relativamente sencilla y un bajo peso podían convertir un pequeño Renault en una máquina de competición.
Seis décadas después, la receta cambia: el motor pasa a ser eléctrico y la referencia al mundo de los rallyes se mantiene principalmente a través de las proporciones, la puesta en escena y los detalles de diseño.
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