550 CV DE POTENCIA
Range Rover y Rover Sport eléctricos: el último desafío de una marca emblemática
Este modelo cumple 20 años, y para celebrarlo se prepara para una nueva era de la mano de la tecnología eléctrica.

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Range Rover lleva más de 50 años desafiando lo imposible. Pero algo tenía que cambiar. Pese a que ha ido evolucionando para adaptarse a los tiempos, faltaba algo, porque la electrificación total no es fácil de sortear. Así que hemos venido a Gaydon, Reino Unido, para tener una primera toma de contacto con la versión 100% eléctrica de este modelo. Empezamos por el Sport.
A lo largo de dos décadas su estética no ha experimentado muchos cambios; solo la parrilla carenada delata su naturaleza. Sigue presentando una estética imponente y elegante, con una carrocería musculosa y llantas de 22 pulgadas.
Dentro, ambiente minimalista, digital y de alta calidad. Equipa el nuevo sistema multimedia Pivi Pro que se opera gracias a la nueva pantalla de 13,7 pulgadas de alta resolución, con conectividad completa con nuestro smartphone.

Este Range Rover Sport eléctrico desarrolla una potencia de 550 CV. La capacidad de la batería es de 118,5 kWh y anuncia una autonomía de 600 km según el ciclo WLTP que, según la marca, es de alrededor de 530 km reales. Una cifra bastante razonable tratándose de un SUV de estas características.
Su plataforma modular longitudinal flexible, llamada MLA, implementa una arquitectura de 800 voltios, que le permite recargar con una potencia de hasta 350 kW-hora, pudiendo pasar del 10 al 80% en 20 minutos.
Para que os hagáis una idea, el centro de gravedad es 73 mm más bajo que la versión de combustión V8. Y eso también favorece a que el conjunto vaya estable y aplomado. Esto mejora si seleccionamos el modo Dynamic porque sientes más el coche y es más reactivo.

Para ello utiliza una suspensión neumática que puede modificar la altura del modelo, así como un eje trasero direccional y tracción total. Este último es uno de los más avanzados que ha creado la marca, ya que detecta y corrige el patinaje de las ruedas hasta 100 veces más rápido que el sistema basado en el control de tracción que equipan las versiones con un motor térmico bajo el capó.
Respecto al Range Rover eléctrico, esteticamente, no cambia prácticamente nada si lo comparamos con un Range Rover Sport de combustión. Los clientes de la marca no querían demasiados cambios en su versión eléctrica, y la marca ha respondido acordemente.
La única diferencia llamativa está en su parrilla, que si bien muestra una estética similar, ahora va carenada, además de la ausencia de salidas de escape, por razones obvias. Sin embargo, su presencia sigue la elegancia y refinamiento del legado de sus hermanos de combustión.

A nivel mecánico, es idéntico que la versión Sport. ¿Y cómo se nota esto en el campo? Al final tienes que saber lo que llevas entre manos y saber que tienes ciertas limitaciones por tamaño, peso… pero cumple de sobra en la mayoría de situaciones en los que se usará.
Gracias a toda la tecnología que incorpora, el nuevo Range Rover Sport eléctrico es muy fácil conducir con confianza en todos los escenarios, incluso en aquellos en los que la visión del suelo es complicada; esto no supone un problema, ya que gracias a su cámara Surround 3D y la vista de terreno ClearSight, te ofrecen una vista de 360 grados, incluso de lo que hay entre las ruedas.
Pensadas, sobre todo, para facilitarte la conducción y el estacionamiento. Un modelo que se adapta, con la tecnología eléctrica a cualquier necesidad.
Además, puedes ponerlo todo a tu gusto, porque con la opción configurable del sistema Terrain Response configurable te permite elegir ajustes preseleccionados o adaptarlos a los “caminos” que te propongas.
Range Rover ya necesitaba tener una versión 100% eléctrica en su gama, para terminar de satisfacer las necesidades de todos sus clientes. Y sobre todo sin perder su filosofía. Sea cual sea tu preferencia de diseño, tienes un Range para ti.
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