LA ITV Y POR QUÉ LA OPACIDAD ESTÁ EN EL PUNTO DE MIRA
Por qué hay tanto revuelo con las ITV y la medición de la opacidad, y cómo eso puede costarte dinero
En los diésel, uno de los controles más importantes es la medición de opacidad, que básicamente mide cuán denso es el humo que sale por el escape. Si ese valor es alto, significa que el motor está expulsando demasiadas partículas contaminantes.

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Pasar la ITV es un trámite que a nadie le gusta, pero que todos los conductores en España tienen que afrontar. No se trata solo de comprobar que el coche frena o que las luces funcionan: también se revisa que las emisiones estén dentro de los límites legales. En los diésel, uno de los controles más importantes es la medición de opacidad, que básicamente mide cuán denso es el humo que sale por el escape. Si ese valor es alto, significa que el motor está expulsando demasiadas partículas contaminantes.
El problema es que este sistema, tal y como funciona hoy, no es infalible. Solo detecta humos visibles y deja pasar a vehículos que, sin echar una nube negra, contaminan por encima de lo permitido. Los límites que se aplican dependen de la normativa Euro que cumpla el coche (Euro 5, Euro 6…), y eso hace que muchos modelos actuales aprueben sin mayor complicación. Este margen se va a reducir drásticamente en muy poco tiempo.
El aviso ha llegado de la mano de Ángel Gaitán, mecánico madrileño conocido por sus vídeos en TikTok y YouTube, donde acumula millones de visualizaciones. En sus últimas publicaciones ha advertido de que se acerca una nueva normativa europea que endurecerá la medición y que “dejará fuera de la ITV a miles y miles de coches” que hoy la pasan sin problemas. El foco de la polémica está en que este cambio afectará sobre todo a quienes han modificado o anulado sistemas antipolución.
Qué cambia con la nueva normativa y por qué preocupa tanto
La novedad no es una ocurrencia local, sino un requisito que viene desde Bruselas. En lugar de quedarse solo con la prueba de opacidad tradicional, la inspección añadirá un contador de partículas que medirá con mucha más precisión lo que sale por el escape. Así, un coche puede fallar aunque a simple vista no suelte humo. La tecnología es más estricta y difícil de esquivar.
Algunos países como Alemania, Bélgica o Países Bajos ya aplican este sistema, y en España se han hecho pruebas piloto que han dejado datos preocupantes: entre un 10% y un 12% de los vehículos Euro 5 y Euro 6 que aprobaban antes suspenderían ahora. Dicho de otra forma, modelos recientes que hoy pasan la ITV podrían quedar inmovilizados en cuestión de semanas.
El golpe más duro lo recibirán los vehículos con modificaciones ilegales en sus sistemas de emisiones. Hablamos de filtros de partículas retirados, válvulas EGR anuladas o depósitos de AdBlue desconectados. Son prácticas comunes en algunos profesionales del transporte para reducir costes, pero que con la nueva medición quedarán al descubierto en segundos.
Cómo puede impactar en tu bolsillo
Suspender la ITV no solo implica volver a pasarla, con un coste extra de entre 20 y 50 euros. El problema gordo llega al reparar: reinstalar un filtro de partículas, activar de nuevo un sistema de recirculación de gases o devolver a la vida un depósito de AdBlue puede costar desde 1.000 hasta más de 8.000 euros, dependiendo del vehículo y del alcance de la modificación.
Si decides seguir circulando sin ITV válida, la sanción mínima es de 200 euros y puede alcanzar los 500. En casos graves, o si reincides, puede subir por encima de los 3.000 euros. A eso hay que sumar la posible inmovilización del vehículo, el gasto de la grúa y las tasas del depósito municipal.
Cuando el coche es viejo o de poco valor, el gasto de la reparación puede superar lo que vale el propio vehículo, obligando a venderlo para piezas o darlo de baja. Por eso, Gaitán insiste en que lo inteligente es revisar ya si tu coche ha sido manipulado y corregirlo antes de que la nueva norma sea oficial. Lo que hoy parece un ahorro puede acabar siendo un agujero enorme en tu bolsillo.
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