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ESCENARIO 1 DEL PROTOCOLO

¿Por qué hay más contaminación en Madrid si hay menos coches?

La ciudad vive dos fenómenos: un anticiclón invernal con ausencia de viento y una inversión térmica que ha cambiado la circulación de las capas de aire.

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Desde hace algo más de una semana miles de madrileños no pueden circular con su coche debido a las consecuencias del paso de Filomena por la capital. Algo que ha contribuido a que el nivel del tráfico sea menor… y la calidad del aire sea peor: no en vano se ha activado el Protocolo de Contaminación. ¿Por qué pasa esto si hay menos vehículos? VER VÍDEO.

El sábado pasado se superaron los 180 microgramos/m3 de dióxido de nitrógeno (NO2) durante dos horas consecutivas de forma simultánea en un par de estaciones de la Zona 1. Este fue motivo suficiente para activar el Escenario 1 del Protocolo de Contaminación de Madrid. O lo que es lo mismo: desde este domingo y hasta nueva orden, la velocidad de circulación en la M-30 y en las vías de acceso en el interior de la M-40 en ambos sentidos ha queda limitada a 70 kilómetros por hora. Además, se recomienda el uso del transporte público.

Madrid | Pixabay

Una situación que llama la atención porque, a día de hoy, muchos conductores no pueden circular con su coche porque este sigue bloqueado por la nieve o porque las entradas y salidas de algunos garajes aún no están operativas. Hay menos tráfico y más contaminación: ¿por qué? Esta es una pregunta que tiene dos respuestas.

Las emisiones contaminantes

Las emisiones contaminantes más perjudiciales para los ciudadanos son los óxidos de nitrógeno (NOx) y el dióxido de nitrógeno (NO2). El principal efecto del dióxido de carbono (CO2) está más relacionado con el efecto invernadero y el ascenso de la temperatura media que con el aire contaminado.

El origen del NOx hay que buscarlo en las fuentes directas de emisiones y, según los datos del Ayuntamiento de Madrid, el 77% de los óxidos de nitrógeno proceden del transporte por carretera. El NO2, por su parte, se crea en la atmósfera a través de una serie de reacciones químicas que se encargan de transformar los contaminantes primarios. La información del Ministerio para la Transición Ecológica desvela que más del 75% del dióxido de nitrógeno lo produce el tráfico rodado.

Madrid | Pixabay

Aquellos lugares que superan los valores permitidos suponen un riesgo para la salud. ¿De qué límites hablamos? El valor límite horario de 200 μg/m3 de dióxido de nitrógeno (NO2) no se puede superar más de 18 veces en un año. A esto hay que añadir otra cifra más: la media máxima anual es de 40 µg/m3, una cantidad que tampoco se puede rebasar… y que algunas estaciones que miden la calidad del aire en Madrid han sobrepasado.

Las razones

Ahora que conocemos las causas, es momento de explicar las razones. La borrasca Filomena ha dado paso a un anticiclón invernal que ha traído tiempo soleado, bajas temperaturas y ausencia de viento: todo esto contribuye a que no se disipen las partículas.

Por otro lado, se ha producido un fenómeno de inversión térmica, es decir, una alteración de las capas de la atmósfera. El aire se mueve de forma continua y esas capas se ordenan en función de su temperatura: las más frías circulan en la parte alta y las más calientes en la baja. Si este ciclo se interrumpe, se genera una capa de aire frío sobre el suelo que no se mueve deteniendo, así, ese flujo.

Debido a esta razón, los gases contaminantes (como los que expulsan los vehículos) se quedan atrapados en las capas más bajas incrementando la contaminación del aire.

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