SEGURIDAD VIAL EN LAS CIUDADES
Madrid estrenará un sistema en sus autobuses capaz de detectar peatones y ciclistas antes de un atropello
EMT Madrid ha puesto en marcha un nuevo sistema antiatropellos en un autobús urbano para reducir los ángulos muertos y proteger a los usuarios más vulnerables. Si se confirma que funciona, la idea es extenderlo a toda la flota de autobuses municipales.

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La Empresa Municipal de Transportes de Madrid (EMT Madrid) ha puesto en marcha un nuevo sistema anticolisión en sus autobuses que puede anticiparse a las situaciones de riesgo y detectar a un peatón o a un ciclista antes de que se produzca un atropello. De momento, la tecnología solo ha llegado a un autobús urbano, aunque la idea es que dé el salto a más vehículos de la flota si los resultados son positivos.
Si bien es necesario (y lógico) que un autobús sea de grandes dimensiones para poder transportar a un número elevado de viajeros, ese tamaño puede llegar a ser un lastre para los conductores. El nuevo sistema antiatropello evita que los peatones y ciclistas queden en un ángulo muerto.

El punto ciego: uno de los grandes problemas de los autobuses urbanos
En cualquier turismo, por compacto que sea, hay ángulos muertos, aunque los retrovisores y ahora también los asistentes electrónicos nos ayuden a tener más controlado el entorno. Sin embargo, se complica bastante en un autobús de 12 metros.
Por ejemplo, cuando un peatón cruza justo por delante de un autobús parado, confiando en que el conductor le está viendo. O cuando un ciclista adelanta al autobús por su izquierda cuando ya ha señalizado con el intermitente que se va a incorporar al carril.
Lo que está claro es que muchas situaciones de riesgo se deben a la falta de información por alguna de las partes. Por eso, los fabricantes y operadores de transporte llevan muchos años buscando soluciones para reducir los ángulos muertos.

Así funciona el sistema antiatropello que está probando Madrid
El sistema que ya ha empezado a utilizar la EMT en un único autobús urbano es un dispositivo que monitoriza de manera constante y en tiempo real la zona frontal y el lateral izquierdo del autobús. ¿Y por qué estas dos? Porque han comprobado que son los dos puntos más sensibles cuando el bus se reincorpora a la circulación.
Si el EAS (sistema antiatropello exterior, por sus siglas en inglés) detecta la presencia de un peatón, un ciclista o cualquier otra situación de riesgo, activa señales luminosas y acústicas en el exterior del autobús. De esta manera, hay una doble advertencia: para el conductor y para los que están a su alrededor.
El sistema, que además es automático y se activa de forma manual, es capaz de distinguir entre diferentes niveles de riesgo:
- Luzámbar: una situación potencialmente peligrosa y que requiere atención.
- Luzroja: alerta por un peligro inminente.
Un sistema que protege a peatones y ciclistas
Las ciudades ya no son lo que eran hace unos años, y ahora uno de los grandes retos está en la convivencia entre turismos, motos, peatones, ciclistas, patinetes eléctricos… Hay más usuarios compartiendo un espacio congestionado, y al final los más vulnerables son los que no tienen un chasis que les proteja en caso de accidente.
Así que esta primera prueba piloto de la EMT quiere comprobar si el sistema EAS reduce el riesgo lo suficiente como para invertir en la tecnología y extenderla a toda su flota de autobuses. De hecho, los autobuses urbanos son cada vez más modernos e inteligentes, con ADAS como la frenada automática de emergencia o la detección de peatones.
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