CIDETEC ENERGY STORAGE LIDERA EL PROYECTO
HOLiBAT: la estrategia europea para reducir la dependencia de China en las baterías del coche eléctrico
La iniciativa cuenta con un presupuesto de 8,8 millones de euros y se prolongará durante cuatro años, con la participación de 15 organizaciones de nueve países.

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Europa quiere reducir su dependencia de China en uno de los componentes que más condicionan el futuro del coche eléctrico: la batería.
Con ese objetivo arranca HOLiBAT, un proyecto europeo liderado por Cidetec Energy Storage que pretende desarrollar nuevas tecnologías para fabricar baterías en Europa con menor impacto ambiental y costes más competitivos.
La iniciativa cuenta con un presupuesto de 8,8 millones de euros y se prolongará durante cuatro años, con la participación de 15 organizaciones de nueve países.
La industria europea del automóvil necesita aumentar su capacidad para producir baterías dentro del continente si quiere reducir su exposición a las cadenas de suministro asiáticas, especialmente a China.
HOLiBAT plantea así una estrategia para reforzar la autonomía tecnológica e industrial europea, desarrollando procesos que permitan fabricar baterías localmente y con unas necesidades de recursos menores.
Uno de los principales frentes de investigación será precisamente el proceso de fabricación de los electrodos, una de las partes fundamentales de una batería.
HOLiBAT también incorporará herramientas digitales y sistemas de monitorización mediante ultrasonidos para detectar posibles defectos durante la fabricación.
La idea es controlar con mayor precisión el proceso productivo y evitar que problemas detectados demasiado tarde obliguen a descartar componentes o baterías completas.
El trabajo de Cidetec abarcará desde la investigación en laboratorio hasta su aplicación en líneas piloto, con el objetivo de comprobar si las tecnologías desarrolladas pueden trasladarse posteriormente a una producción a mayor escala.
El objetivo final de HOLiBAT es que Europa pueda fabricar baterías con menor huella ambiental, buenas prestaciones y costes más competitivos.
Si los resultados llegan a trasladarse a la industria, el proyecto podría contribuir a uno de los retos pendientes de la electrificación europea: no limitarse a vender coches eléctricos fabricados en Europa, sino disponer también de una mayor capacidad para producir dentro del continente uno de sus componentes más estratégicos.
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