LAS CUENTAS HAN CAMBIADO

El coche eléctrico todavía parece caro hasta que haces cuentas: en Europa ya cuesta un 33% menos usarlo que un gasolina

El coche eléctrico sigue arrastrando la fama de ser caro, pero un nuevo informe del ICCT concluye que su coste de uso ya es un 33% inferior al de un gasolina en Europa.

Punto de recarga en casa

Publicidad

Durante años hemos repetido que el principal problema del coche eléctrico era su precio. Y, aunque todavía hay eléctricos claramente más caros que sus equivalentes de gasolina, las cuentas empiezan a cambiar mucho cuando dejamos de mirar únicamente lo que cuesta sacarlo del concesionario.

Un nuevo estudio del International Council on Clean Transportation (ICCT) concluye que conducir un coche eléctrico de batería ya resulta, de media, un 33% más barato que utilizar un gasolina equivalente en Europa. Y la diferencia podría haber aumentado todavía más durante 2026.

Tesla Model Y
Tesla Model Y | EP

Un eléctrico ya cuesta bastante menos cada 100 kilómetros

El dato del 33% corresponde a 2025 y no parte únicamente del escenario más favorable posible para el coche eléctrico. El ICCT ha tenido en cuenta una combinación de recarga privada y pública, algo mucho más próximo al uso que puede hacer un conductor real.

De hecho, incluso en el supuesto menos favorable de depender exclusivamente de cargadores públicos, el informe calcula que el eléctrico todavía resultaba aproximadamente un 5% más barato de utilizar que un gasolina.

La gran ventaja está en la eficiencia. Un motor eléctrico transforma una proporción mucho mayor de la energía que consume en movimiento, mientras que un motor de combustión desperdicia buena parte de esa energía en forma de calor.

Y durante 2026 la diferencia se ha ampliado. Según el ICCT, el coste energético de utilizar los coches con motor de combustión aumentó entre un 12% y un 36% durante los primeros meses del año, mientras que el coste de los eléctricos se mantuvo relativamente estable.

Tesla Model 3 Standard
Tesla Model 3 Standard | Tesla

El problema empieza a ser menos el uso y más el precio de compra

Esto no significa que un eléctrico sea automáticamente la opción más barata para cualquier conductor. Si recorres pocos kilómetros, no puedes cargar en casa o la diferencia de precio inicial es muy elevada, la amortización puede tardar muchos años.

Pero incluso aquí empieza a producirse otro cambio importante. El mismo estudio señala que los eléctricos ya han alcanzado la paridad de precio con los coches de combustión en los tres segmentos de mayor tamaño analizados en Alemania, el mayor mercado automovilístico de Europa.

Además, el número de modelos eléctricos disponibles se ha multiplicado por cuatro entre 2020 y 2025, hasta alcanzar aproximadamente 160 modelos, mientras que ya existen alrededor de 35 eléctricos con precios inferiores a 30.000 euros.

Detrás de esta evolución están, sobre todo, las baterías. Su coste global ha disminuido aproximadamente un 35% en cinco años. Si se corrigen factores como la inflación, la autonomía y las características de los vehículos, el ICCT calcula que el precio real de los eléctricos disminuyó alrededor de un 18% entre 2020 y 2025.

Volkswagen ID. Polo
Volkswagen ID. Polo | Volkswagen

El coche eléctrico ya empieza a tener las cuentas de su lado

El resultado es que la discusión económica alrededor del coche eléctrico está cambiando. Hasta ahora, gran parte del debate consistía en determinar cuánto había que conducir para compensar su precio de compra. Conforme esa diferencia inicial se reduce, el menor coste por kilómetro empieza a pesar mucho más.

También explica parcialmente lo que está sucediendo en el mercado europeo. Entre enero y julio de 2026, los eléctricos puros ya representaron aproximadamente el 22% de las matriculaciones europeas, cinco puntos porcentuales más que durante el mismo periodo del año anterior. En España todavía estamos bastante por debajo, con alrededor de un 10%.

El ICCT estima además que los eléctricos que ya circulan por las carreteras europeas están evitando alrededor de 4.500 millones de euros anuales en importaciones de combustibles fósiles.

Por eso probablemente haya que empezar a matizar una de las frases más repetidas sobre esta tecnología. El coche eléctrico todavía puede resultar caro de comprar, pero ya no es caro de utilizar. Y si continúan cayendo los precios de las baterías y aumentando la oferta de modelos asequibles, esa diferencia inicial será cada vez más difícil de utilizar como argumento en su contra.

Antena 3 » Noticias Motor

Publicidad