LA DESPEDIDA DEL GOLF DIÉSEL
El coche diésel por excelencia empieza a desaparecer de Europa: Volkswagen ya ha borrado el Golf TDI de uno de sus grandes mercados
El Volkswagen Golf diésel empieza a despedirse de algunos mercados europeos después de décadas siendo uno de los grandes referentes del motor TDI. El diésel pierde uno de sus grandes iconos.

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Hubo una época en la que comprar un Volkswagen Golf y elegir un motor diésel era prácticamente la decisión más lógica para cualquier conductor que hiciera muchos kilómetros. Pocos coches representan mejor el auge del gasóleo en Europa que el compacto alemán, especialmente desde que las famosas siglas TDI comenzaron a convertirse en sinónimo de prestaciones y consumos reducidos. Pero esa época empieza a quedar definitivamente atrás.
Volkswagen ha comenzado a retirar el Golf diésel de algunos mercados europeos, con Reino Unido como uno de los primeros grandes países en los que el compacto ya no se ofrece con esta mecánica. Un movimiento especialmente simbólico teniendo en cuenta que hablamos de uno de los coches más importantes de la historia de Volkswagen y de un modelo que durante décadas estuvo inevitablemente relacionado con el motor diésel.

El Golf fue uno de los coches que convirtió el diésel en un fenómeno de masas
El primer Volkswagen Golf diésel apareció en 1976, apenas dos años después del nacimiento del modelo original. Equipaba un pequeño motor de 1,5 litros y 50 CV que, visto desde la perspectiva actual, podría parecer poco impresionante. Sin embargo, su verdadero argumento estaba en otro sitio: permitía recorrer muchos kilómetros con un consumo de combustible muy reducido.
La fórmula funcionó. Tanto que, cuando terminó la producción de la primera generación del Golf, Volkswagen ya había fabricado alrededor de un millón de unidades equipadas con motores diésel.
Pero sería años después cuando las siglas TDI terminarían convirtiéndose en un auténtico fenómeno. Los motores turbodiésel del Grupo Volkswagen marcaron especialmente las décadas de los noventa y los 2000, con mecánicas como el legendario 1.9 TDI. De hecho, coches como el Volkswagen Golf IV se convirtieron en auténticos referentes de la época dorada del diésel.
Comprar un Golf TDI significaba tener un coche capaz de viajar cientos de kilómetros con consumos muy bajos, una autonomía enorme y unas prestaciones más que suficientes para prácticamente cualquier conductor.

Ahora cada vez menos conductores quieren comprar un diésel
El problema para Volkswagen es que el mercado europeo ha cambiado completamente. El diésel, que llegó a representar prácticamente la mitad de las matriculaciones de algunos países europeos, ha perdido buena parte de su protagonismo frente a los híbridos, los híbridos enchufables y los coches eléctricos.
La situación resulta especialmente evidente en Reino Unido, donde la cuota de mercado de los coches diésel nuevos se ha desplomado durante la última década. Mantener determinadas versiones en el catálogo deja de tener sentido cuando cada vez menos compradores están dispuestos a elegirlas.
La desaparición del Golf TDI de este mercado no significa, al menos por ahora, que Volkswagen haya eliminado completamente el diésel de la gama europea del Golf. Todavía puede encontrarse en otros países del continente. Pero la decisión británica puede ser un anticipo de lo que terminará ocurriendo en más mercados durante los próximos años.
La tendencia, en cualquier caso, parece difícil de revertir. las ventas de coches de gasolina y diésel han ido perdiendo terreno frente a las mecánicas electrificadas, obligando a los fabricantes a reorganizar completamente sus gamas.

El sustituto del Golf diésel puede no ser un coche eléctrico
Lo curioso es que el sustituto natural del Golf TDI para muchos conductores puede no ser necesariamente un coche completamente eléctrico.
Volkswagen está ampliando progresivamente la electrificación de su compacto y los híbridos están llamados a ocupar buena parte del espacio que durante décadas perteneció al diésel. Es una solución especialmente interesante para quienes quieren reducir el consumo sin depender exclusivamente de una infraestructura de recarga.
El propio Golf ya dispone de versiones híbridas enchufables capaces de ofrecer cifras de consumo especialmente reducidas cuando se utilizan correctamente y se recargan con frecuencia. Una demostración de hasta qué punto ha cambiado la gama de un coche que durante décadas tuvo al TDI como una de sus grandes señas de identidad.
Y Volkswagen está preparando cambios todavía mayores.

El futuro del Volkswagen Golf será eléctrico
La marca alemana ya trabaja en el futuro de uno de sus modelos más importantes y todo apunta a que la próxima gran evolución del Golf estará profundamente relacionada con el coche eléctrico.
Volkswagen prepara una futura generación eléctrica del Volkswagen Golf, que debería conservar uno de los nombres más importantes de su historia incluso cuando desaparezca definitivamente el motor de combustión.
Eso no significa necesariamente que el Golf de gasolina vaya a desaparecer inmediatamente. Durante un tiempo podrían convivir diferentes alternativas. Pero la dirección que está tomando Volkswagen parece bastante clara: más electrificación y cada vez menos espacio para las mecánicas diésel.
Por eso la retirada del Golf TDI de uno de sus grandes mercados es mucho más que una simple reorganización de catálogo. Es el principio del final de una combinación que parecía inseparable.
Durante décadas, hablar de un Volkswagen Golf significaba hablar inevitablemente de motores TDI. Ahora, 50 años después de la llegada del primer Golf diésel, uno de los coches que más hizo por popularizar esta tecnología en Europa empieza poco a poco a despedirse de ella.
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