¿Estás pensando en cómo hacer cerveza en casa? Pues es más sencillo de lo que imaginas. Para hacer cerveza artesanal se necesitan solo unos equipos, que no son demasiado caros, y unos cuantos ingredientes. El esfuerzo merece la pena y dejarás impresionados a todos tus amigos.

Eso sí, para hacer cerveza casera hay que tener un poco de paciencia. No es como cualquier receta de cocina de la que poder disfrutar en unas horas. Cuando se hace cerveza en casa se tarda alrededor de un mes hasta poder degustarla. La preparación de una buena cerveza casera lleva su tiempo, como todo lo que mejor suele salir.

Aunque la espera es larga, no te asustes, elaborar tu propia cerveza con extracto de malta no supone mucho trabajo. En este artículo te contamos cuáles son las etapas del proceso para que tengas una primera idea general y te animes a seguir investigando. Empecemos por el principio: tener todo lo que necesitamos para poder fabricar cerveza en tu propia casa.

Qué se necesita para hacer cerveza en casa

Para el proceso de elaboración de la cerveza casera hay cuatro ingredientes fundamentales: agua, azúcar fermentable, lúpulo y levadura. Cada uno de ellos juega un papel clave que influye en los demás, según la receta de Allrecipes.

1. Agua: el 90% del contenido de la cerveza es agua, por lo que usar un agua de calidad marcará una gran diferencia. Si el sabor del agua del grifo de tu zona te disgusta, opta por agua embotellada o destilada. Si utilizas la del grifo, hiérvela para que el cloro y otras sustancias químicas que puedan interferir en el proceso de elaboración de la cerveza se evaporen. Importante: deja que el agua se enfríe antes de utilizarla.

2. Azúcar fermentado: para completar la necesidad de azúcar en una receta de cerveza casera se suele usar cebada malteada. También hay cerveceros que utilizan maíz, arroz, trigo u otros granos para añadir un sabor más ligero a su cerveza. En el caso de la cebada, ten en cuenta que maltear el grano desde cero no es fácil, por lo que los expertos recomiendan que los cerveceros principiantes compren una forma de cebada malteada que ya viene lista para usar, llamada jarabe de malta o extracto de malta.

3. Lúpulo: es una flor en forma de cono que se encuentra en una vid de lúpulo. El lúpulo es lo que aporta a la cerveza el sabor amargo que equilibra el dulce. El lúpulo también inhibe el deterioro y ayuda a mantener la "cabeza" (la parte superior espumosa cuando se sirve la cerveza) durante más tiempo.

4. La levadura: no se te ocurra utilizar levadura de pan para elaborar cerveza. La levadura de cerveza se cultiva especialmente para su uso en la elaboración de cerveza. La elaboración de la cerveza se reduce a mezclar un mosto de grano malteado (a menudo cebada) con lúpulo y luego fermentarlo con levaduras de cerveza o de cerveza. Hay dos grandes categorías de levadura de cerveza: ale y lager.

La levadura que elijas determinará la cerveza que se obtenga porque el tipo de fermentación es diferente. Las cervezas lager son ligeras, crujientes y doradas; las ales, más oscuras y alcohólicas.

Las levaduras de cerveza son de fermentación alta, es decir, permanecen en la parte superior de la cuba mientras fermentan y descansan en el fondo cuando se ha producido la mayor parte de la fermentación. Las levaduras de cerveza no fermentan por debajo de los 20 grados centígrados.

Cómo hacer cerveza en casa

El proceso de elaboración de la cerveza consta de tres fases principales: la elaboración del mosto, la fermentación y el envasado, según explican desde Loscervecistas.es.

1. Malteado

Durante el malteado, los granos de cereal, normalmente de cebada, atraviesan un proceso de germinación controlada con el fin de activar las enzimas presentes en el grano, que serán necesarias durante la maceración. Dependiendo del grado de tostado, conseguiremos maltas más claras u oscuras, que aportarán el color de la cerveza.

2. Molienda y Maceración

Una vez hemos molido el grano de cereal, es hora de mezclarlo con agua para preparar el mosto cervecero. El agua es el ingrediente mayoritario, representando entre el 85%-90% del contenido de la cerveza final. Para el proceso de macerado, la malta se mezcla con el agua a diferentes tiempos y temperaturas, produciendo las transformaciones necesarias para convertir el almidón en azúcares fermentables.

3. Filtración de mosto

Tras la maceración, se separa el mosto líquido de los restos de malta. Se filtra el mosto a través de una cuba filtro o de un filtro prensa, en ambos casos se separa el líquido del sólido, a este último le llamamos bagazo y normalmente es reaprovechado para alimentación animal.

4. Cocción

El mosto se lleva a ebullición con el objetivo de aportar amargor y aroma presentes en el lúpulo. Además, durante esta etapa se esteriliza el mosto, se coagulan proteínas y se evaporan aromas indeseables. Este proceso dura en torno a una hora o más, dependiendo del estilo de cerveza que se esté elaborando. Después, el mosto final es sometido a una especie de centrifugado.

5. Fermentación de la cerveza

Finalmente llegó el momento de enfriar y airear el mosto para luego sembrar la levadura. Durante la fermentación, la levadura especial criada para fermentar el mosto convierte el azúcar en dióxido de carbono (CO2) y alcohol etílico (etanol) para fabricar la cerveza.

Como hemos mencionado, en el proceso cervecero se utilizan dos grandes familias de levaduras: lager y ale. Este proceso se desarrolla en tanques de fermentación que en ocasiones son conocidos como fermentadores.

Mientras se produce la fermentación, el cervecero no tiene que hacer nada porque la levadura está haciendo todo el trabajo.

6. Maduración

Toda cerveza necesita un periodo de maduración o reposo en el que los aromas y el sabor obtenidos se estabilizarán. En este proceso la cerveza es sometida a bajas temperaturas para conseguir el justo balance entre los diferentes matices.

7. Envasado

Después del proceso de maduración, la cerveza es filtrada para separar las pequeñas partículas de levadura y compuestos que aún se encuentran en suspensión. Entonces se obtiene la cerveza que se envasa en diferentes formatos para su consumo. En muchos casos se pasteuriza para alargar su vida útil.

Y ya tendrías tu propia cerveza lista.