El coco es una fruta de lo más versátil. Su incomparable sabor, su especial aroma y sus importantes cualidades nutritivas hace de ella un importante y delicioso alimento. Ya os contamos para qué sirve el aceite de coco, cómo se usa y qué beneficios tiene en otro artículo.

En esta ocasión vamos a explicaros cómo seleccionar un buen coco, lo cual puede parecer complicado, pero en realidad atendiendo a los tres factores de los que hablaremos a continuación será pan comido.

Recuerda que el coco es una fruta que, aunque suele estar disponible a la venta durante todo el año, su cosecha se concentra en los meses de enero a julio. Para su uso fresco o bien para el envasado de su agua se utilizan ejemplares que tengan entre 5 y 6 meses porque es cuando están en un punto de maduración con mayor contenido en agua y azúcares. Para su uso deshidratado, rayado o copra (la pulpa), así como para la extracción del aceite pueden permanecer hasta un año en la planta.

Estos son los elementos que hay que valorar para elegir si un coco está bueno, jugoso y dulce o no.

1. ¿Cuánto pesa el coco? Cuanto más, mejor. El peso significa que tiene agua y eso nos indica que está fresco. Ante la duda, el más pesado.

2. ¿Cómo suena el coco? Debe oírse el agua chocando con las paredes, claramente nos dirá que está jugoso.

3. ¿Cómo es la cáscara del coco? Tenemos que fijarnos en el color de la cáscara, que debe ser marrón y que los tres agujeros que tiene no estén demasiado hundidos ni tenga moho. Por supuesto, descarta cualquier coco que tenga alguna grieta en su cáscara.