Todavía se desconoce mucho sobre el autismo o el Trastorno del Espectro del Autismo (TEA), un trastorno del neurodesarrollo que afecta a varias áreas del funcionamiento de la persona como son por ejemplo, la comunicación o la interacción social. Además, es importante saber que hay tantos autismos como personas diferentes con él, tal como podremos ver esta noche, en Salvados, a las 21:25 horas en laSexta.

Para conocer más acerca del autismo -una condición que no tiene cura y que en España afecta a 1 de cada 100 personas- laSexta.com entrevista a Sara Reguera Leo, Trabajadora Social de la Asociación de Padres de Personas con Autismo (APNA), una entidad sin ánimo de lucro, con sede en Madrid.

El autismo o el Trastorno del Espectro del Autismo (TEA), cómo clínicamente se llama y se reconoce, "afecta a varias áreas del funcionamiento de la persona: la comunicación, interacción social y la flexibilidad del comportamiento y del pensamiento. Es decir, la manera en la que la persona interactúa se relaciona y se comunica con otros y la manera en la que es capaz de ajustarse a las demandas del entorno de manera flexible", explica Reguera.

El trastorno del espectro del Autismo afecta a la comunicación, a la interacción social y a la flexibilidad del comportamiento y del pensamiento

Sara Reguera, trabajadora social de APNA

No obstante, una de las cosas más importantes que debemos remarcar es que "dentro del autismo, hay una gran heterogeneidad y en cada persona se manifiesta de forma totalmente diferente. Por ello, es importante que el tratamiento sea individual y personalizado, de forma coordinada entre los profesionales y la familia, y por supuesto, con la participación activa de la persona con TEA", afirma Reguera.

También es clave destacar -añade la experta- que el tratamiento debe poner en el foco dos grandes frentes. Por un lado, debe estar orientado a facilitar apoyos individualizados, especializados, personalizados y basados en la evidencia científica, que promuevan la calidad de vida y el ejercicio de una vida plena; y por otro lado, debe poner el foco en la sociedad, en las barreras que las personas con autismo se encuentran e impiden sus oportunidades de participación social y, por tanto también, sus oportunidades de desarrollo".

Sin embargo, "por tener autismo y tener un funcionamiento diferente, les pone en mayor vulnerabilidad de sufrir bullying, escasas oportunidades de interacción con iguales y, por tanto, menor red social a medida que crecen y mayor vulnerabilidad a trastornos emocionales", .

Causas del autismo, diagnóstico y características

Las estadísticas señalan que, como media, en el mundo, el diagnóstico de autismo aparece en 1 de cada 100 nacimientos, siendo una mujer por cada cuatro hombres. Pero como ya hemos señalado, los diagnósticos son cada vez más tempranos. Es decir, cada vez se sabe antes si un niño/a tiene o no autismo o TEA.

Este trastorno aparece en edades tempranas y va a acompañar a la persona durante toda su vida, pero "gracias a la detección precoz y a una intervención específica y especializada podemos conseguir optimizar las diferentes trayectorias de desarrollo, ser conscientes de los retos y barreras con los que pueden a enfrentarse en su vida y trabajar para que la sociedad sea más inclusiva y favorezca las oportunidades de participación de las personas con TEA", señala Reguera.

En estos momentos, existe un amplio conocimiento del trastorno por parte de los equipos de salud y educativos que facilita detectar las señales de alerta en el desarrollo. Así como herramientas diagnósticas específicas validadas por la comunidad científica que deben ser deben ser aplicadas sólo por profesionales acreditados y formados en trastornos del neurodesarrollo. También, y como parte de este proceso, se deben completar un protocolo de pruebas neurológicas y genética.

Las características más destacadas de las personas con autismo con las siguientes:

  • Dificultades o atipicidad en la comunicación verbal y no verbal (adquisición del lenguaje, comunicación recíproca, ecolalias, etc.).
  • Dificultades en las habilidades socioemocionales (mirada, reciprocidad emocional, compresión de situaciones y reglas sociales, etc).
  • Dificultades en el desarrollo de la imaginación.
  • Dificultades en la Sensibilidad inusual ante estímulos sensoriales.
  • Y dificultades en el desarrollo de las funciones ejecutivas (control de impulsos, planificación y organización).

Así es importante que las familias, ante las primeras sospechas, "acudan a sus pediatras o a los equipos de atención temprana de su zona, así como a asociaciones, para que puedan hacer un diagnóstico temprano que permita la intervención lo antes posible", recomienda la profesional.

Por último hay que destacar, que no saben aún cuáles son las causas que generan este trastorno, ya que "no existen evidencias científicas que determinen una única, pero sí evidencias que demuestran que hay una gran implicación del componente genético", asegura. No obstante, se necesita aún mucha más investigación.

Los seis mitos del autismo (que debemos derribar)

Como ocurre también con otras muchas cuestiones, también dentro del autismo circulan aún muchos mitos que es importante derribar de una vez por todas. Así, enumeramos uno por uno los más relevantes y su explicación, a continuación.

Mito: la "cura del autismo"

"Como explica esta experta, "el Autismo no es ninguna enfermedad y por lo tanto no tiene cura ni se contagia. Es una condición que acompañará a la persona de por vida.

Mito: las vacunas provocan el autismo

Mucho se oído esta frase y "en este sentido, hay una respuesta unánime por parte de la comunidad médica y científica mundial: no hay ninguna evidencia que exista relación entre las vacunas y el desarrollo del autismo", asegura Reguera.

Mito: las personas con TEA quieren estar 'aisladas'

Y esto no es así. Las personas con Autismo si se relacionan con los demás, sólo que sus habilidades de interacción pueden ser distintas y por ello, pueden presentarse dificultades para relacionarse. Por tanto, el estar con otras personas les ayuda a aprender a relacionarse con ellas.

Mito Las personas con TEA no se comunican.

Tampoco es cierto. "Las personas con TEA si se comunican, pero es posible que no adquieran el lenguaje de forma oral y empleen otras formas de comunicación como los sistemas alternativos y/o aumentativos de comunicación, de forma pictográfica y/o gestual", informa la experta.

Mito: las personas con TEA no tienen emociones

Pero lo cierto es que las personas con TEA sí sienten. De hecho, "aparecen datos de prevalencia desorbitados de trastornos emocionales (ansiedad, depresión...) tanto en la infancia como en la adolescencia y en la edad adulta. Es escandaloso que como sociedad nos estemos permitiendo estos datos en relación con la salud mental de estas personas", lamenta y asegura Reguera.

Mito: los niños pequeños con TEA son niños no cariñosos

Tampoco es cierto. Para nada. "Los niños con autismo dan cariño, y disfrutan recibiendo cariño. Buscan el contacto, la cercanía con sus familiares, disfrutan mucho de algunos juegos con sus padres (p.e. juegos de cosquillas)", concluye.