Con el verano y las altas temperaturas son frecuentes las picaduras de mosquitos, abejas y avispas, pero no todas se comportan de la misma forma. Hay reacciones locales -la gran mayoría-; locales extensas y reacciones generalizadas o sistémicas, que son las más graves. ¿Podemos tener alergia a estos insectos y tener por ello reacciones más graves? ¿Cómo podemos saberlo?

Para contestar a todas estas preguntas, laSexta.com ha hablado la Dra. Berta Ruiz, coordinadora del Comité de Alergia a Himenópteros de la Sociedad Española de Alergología e Inmunología Clínica (SEAIC) y alergóloga en el Hospital Universitario Reina Sofía (Córdoba).

Casi todo el mundo va a sufrir alguna vez picaduras de mosquitos y, según datos de la SEAIC, más del 50 y casi el 95% de la población adulta ha sido picada alguna vez en su vida por avispas o abejas (himenópteros). Lo importante son las consecuencias que eso va a tener, o lo que es lo mismo, las diferentes reacciones que va a tener nuestro cuerpo.

Picaduras de mosquitos

"Todos en nuestra vida vamos a sufrir picaduras de mosquitos pero la mayoría de las reacciones son y van ser normales (típicas)", afirma la doctora Ruiz. Es decir, aproximadamente a los 15 minutos se producirá un habón de unos 2-10 milímetros de diámetro e irá acompañado de picor, enriquecimiento y calor. Si empezamos a rascarnos y a frotar la zona de la picadura, la inflamación puede ir aumentando.

Hay personas que se quedan en eso solo y hay otras personas que tendrán inflamaciones más grandes, es lo que llamamos reacciones locales más extensas, donde pueden aparecer lesiones papulares, vesiculares o ampollas y persistir durante días o semanas. Pero esto no quiere decir que sea una alergia.

Y es que, "la alergia a los mosquitos es algo muy, muy infrecuente. De hecho, se han descrito tan sólo algunos casos aislados de reacciones anafilácticas a la saliva del mosquito. Por lo que las picaduras de mosquitos no suelen corresponderse con una reacción alérgica. Muchos pacientes creen que tienen alergia porque tienen reacciones locales muy molestas, pero esto no es realmente una alergia y su mecanismo es incierto", asegura.

La alergia a picaduras de mosquitos es muy muy infrecuente, sólo se han descritos casos aislados. La gran mayoría de las reacciones a picaduras de mosquitos van a ser normales

Dra. Berta Ruiz, alergóloga

Según las cifras publicadas, sólo un 0,2-2,5% de la población pueden desarrollar reacciones locales moderadas a mosquitos, pero siempre locales, es decir, en el sitio de la picadura. Y no de forma grave como es el caso de las llamadas reacciones generalizadas o sistémicas (anafilaxia) que tienen algunas personas con picaduras de avispas y abejas (que explicaremos a continuación).

Estas reacciones generalizadas o sistémicas incluyen síntomas más importantes y fuera de la zona de la picadura como son por ejemplo, urticaria generalizada, inflamación facial, mareos, vómitos, falta de aire, sudoración y bajada de tensión, etc. Suelen requerir de intervención médica urgente y después una valoración por parte del alergólogo. "Pero estas reacciones generalizadas son muy raras no se ven en picaduras de mosquitos, pero sí pueden ocurrir en picaduras de de avispas o abejas", señala la doctora.

Picaduras de avispas y abejas (himenópteros)

Según datos de la SEAIC, más del 50 y casi el 95% de la población adulta ha sido picada alguna vez en su vida por avispas o abejas. La gran mayoría de las personas sufrirán reacciones locales normales (como las que hemos descrito antes).

Por otro lado, entre un 2,3% a un 18,6% de la población puede tener reacciones locales extensas y se estima que en España, entre el 2,3 y el 2,8% de la población general sufre reacciones generalizadas o sistémicas, que son las más graves, prestando especial atención a la población rural que es la más expuesta. Son por tanto, las picaduras de himenópteros las que desde un punto de vista alergológico más preocupa a los expertos y a las que hay que prestar especial atención.

Según explica la Dra. Ruiz, las reacciones a picaduras de himenópteros serían las siguientes: locales, extensas y generalizadas o sistémicas.

1. Reacciones locales a picaduras de avispas y abejas

Son las reacciones más normales, lo más habitual. Se trata de una inflamación, enrojecimiento, calor y picor en el la zona de la picadura de menos a 10 centímetros. "Una de las diferencias entre las picaduras de mosquito, con las picaduras de abejas y avispas, es que ésta últimas su picadura es muy dolorosa, por las sustancias que inoculan. Y las del mosquito, a parte de causar una menor reacción inflamatoria, son indoloras", explica la doctora Berta Ruiz.

Es más -añade la experta- por el dolor, enseguida nos damos cuenta de que nos ha picado una abeja (éstas normalmente dejan el aguijón clavado y muren en la picadura, es decir, solo pican una vez, siendo muy importante extraer el aguijón rápidamente) o una avispa (en este caso, conservan el aguijón y no mueren, por lo que pueden picar varias veces).

2. Reacción locales extensas a picaduras de avispas y abejas

Se trata de una picadura mayor de 10 cm de diámetros, alcanzando su máximo entre 24 y 48 horas, abarcando a veces dos articulaciones contiguas. Por ejemplo, si te pica en la mano, puede llegarte hasta el codo. Como hemos comentado, pueden afectar hasta el 20% de la población, pero no son graves.

3. Reacciones sistémicas o generalizadas a picaduras de avispas y abejas

En estos casos, se puede una reacción que afecta únicamente a la piel cutánea (urticaria, angioedema) o bien afectar varios órganos (anafilaxia). Los síntomas pueden ser: falta de aire, mareos, vómitos, sudoración y bajada de tensión, etc. La población más vulnerable a estas reacciones es la población rural, en especial y por su exposición, los apicultores: hasta el 42% de estos profesionales pueden tener una reacción generalizada, según cifras de SEAIC.

Reacción grave a una picadura de avispa o abeja: ¿Qué hago?

Es importante, en estos casos, la atención médica urgente y después ser valorado sí o sí por un alergólogo para ver si tenemos o no alergia al veneno de estos insectos.

En el caso de tener una reacción local extensa, también sería aconsejable la valoración por parte de un alergólogo, sobre todo si esa persona presenta una alta exposición, por ejemplo, porque trabaja al aire libre y sufre muchas picaduras; pero en el caso de tener una reacción grave (generalizada), esta valoración sería imprescindible.

A modo de prevención -explica la doctora Ruiz- "no disponemos en la actualidad de ninguna prueba, para la población general, que determine qué personas van a presentar reacciones alérgicas a las picaduras de insectos, es decir, no existen pruebas de cribado".

Por lo que si tenemos reacciones locales extensas y si somos población de riesgo (altamente expuesta) y sobre todo si tenemos una reacción generalizada debemos acudir al alergólogo, el especialista mejor cualificado, para llevar a cabo un diagnóstico correcto, proporcionarle un tratamiento de los síntomas y, si está indicado, un tratamiento con inmunoterapia: los pacientes con antecedentes de reacción alérgica grave (anafilaxia) deben ser instruidos en la autoadministración de adrenalina y "la inmunoterapia con veneno de himenópteros es el único tratamiento etiológico capaz de curar la alergia", explica.

La inmunoterapia (vacunas) con extracto de veneno de abeja y avispas han demostrado una eficacia superior al 90%. Tanto es así, que la mayor parte de los pacientes, al cabo de los 5 años, no manifiesta síntomas ante picaduras del himenóptero que le causaba la reacción alérgica grave. Sin embargo, es importante la adhesión al tratamiento. "Este tipo de tratamientos requiere de un entorno clínico especializado y entrenado en este tipo de patologías", concluye la doctora Berta Ruiz.