Los Reyes Magos están a punto de llenar las casas de regalos y es el momento en el que los más pequeños y pequeñas de la casa ultiman sus cartas a sus Majestades. ¿Cuántos juguetes recibirán los niños el 6 de enero? ¿Cuántos y cuáles deberían recibir? ¿Existe el juguete perfecto? ¿El juguete ideal para cada etapa?

Lo cierto es que no queda nada. Con el fin de año a la vuelta de la esquina, la ilusión (y la locura) de los Reyes Magos no ha hecho más que empezar. En estos días son ellos, los niños y niñas, los protagonistas indiscutibles.

"La mayor parte de las familias españolas dedicará alrededor de 200€ a la compra de juguetes", según el informe ¿La Navidad en entredicho?, publicado por OBS Business School. Y seguro que muchos padres y madres se preguntan si estarán regalando mucho a sus hijos; porque ¿cuántos juguetes sería realmente, lo ideal?

Como afirma a laSexta la psicóloga Lorena de Paz García, miembro de la comunidad Educar es todo y del Centro de Psicología Álava Reyes, "no existe un número mágico de juguetes", pero sí es importante que "las familias pongan límites".

No demasiados regalos

Mucho hemos oído la famosa regla de los 4 regalos en la que niños y niñas no debería abrir más que 4 paquetes, sin embargo debemos ser realistas: "Hoy en día es una utopía, ya que actualmente los niños suelen recibir regalos de otros familiares: abuelos, tíos, amigos… Por ello, sería interesante que los padres estableciesen un límite previamente con la familia", insiste la experta.

También debemos tener en cuenta el famoso término de 'el niño hiperregalado'. Esto es, "aquellos que reciben tantos regalos que se sienten desbordados y no son capaces de centrarse en un juego, por lo que terminan aburriéndose o necesitando a otras personas para que jueguen con ellos. Esto suele suceder en fechas señaladas, como cumpleaños o Navidad, donde los adultos, con la intención de complacer y hacer felices a los niños, terminan regalando demasiados juguetes", explica de Paz.

La consecuencia más directa de recibir demasiados juguetes -añade- "es la pérdida rápida del interés del regalo, el no valorar cada regalo o juguete de manera individual, la dificultad para prestar atención a uno sólo al tener también otros a su alcance, la falta de imaginación y de espacio que limita el movimiento y la necesidad de que el adulto guíe el juego". Por lo que es importante, dentro de la realidad, establecer unos límites con la familia que le va a hacer regalos.

Si el niño/a pide una gran cantidad de juguetes en su carta de Reyes, es necesario ponerles límites para que en un futuro sea capaz de autorregularse cuando tenga que comprar él mismo. A largo plazo estaremos haciendo algo mucho más importante: educar

Lorena de Paz, psicóloga

Igualmente a la hora de escribir la carta a los Reyes Magos o de ultimar la carta como seguramente pasará en estos últimos días previos al gran día. ¿Qué pasa si piden muchos juguetes? En muchos casos da pena decirles que no o no regarles todo lo que escriben con tanta ilusión en esa carta, pero es cierto que debemos poner un poco de cordura.

Como explica de Paz, "si el niño/a pide una gran cantidad de juguetes, es necesario poner límites para que en un futuro sea capaz de autorregularse cuando tenga que comprar él mismo. Quizás no estemos satisfaciendo a corto plazo esa petición, pero a largo plazo estaremos haciendo algo mucho más importante: educar. Si, por el contrario, el niño/a es capaz de elegir lo que más desea de una forma lógica, será más factible satisfacer esa demanda".

Podemos o no escribir la carta con ellos, dependerá de las necesidades de cada niño, por supuesto también de la edad que tenga. Pero sí es cierto que "hay niños que necesitan más supervisión a la hora de escribir la carta a los Reyes Magos y niños que pidan de manera impulsiva y no sean capaces de elegir lo más importante. En función de cada cual, los padres y madres debemos proporcionar mayor o menor apoyo a la hora de preparar la carta", aconseja.

¿Existe el mejor juguete?

Al igual que no existe el número perfecto de juguetes, tampoco existiría como tal, el mejor juguete. Pero sí existen unas reglas mágicas que deberíamos tener en cuenta. Según expone de Paz, “el mejor regalo es aquel que se adapta al desarrollo evolutivo del niño. Y que sea interesante para nuestros hijos”.

Estos dos factores, como es lógico, suelen ir unidos. "Por ejemplo, un bebé preferirá un juguete que le estimule a nivel sensoriomotor, niños pequeños mostrarán más interés por el juego de construcción y el simbólico, y los niños más mayores preferirán juegos de reglas, videojuegos, etc". Es importante también, "asegurarnos de que esos juguetes cumplen con los estándares de calidad y seguridad", apunta. Sobre todo en los más pequeñitos.

Es importante también no frivolizar los juguetes pues son una herramienta estupenda en la evolución del niño. Así, tal como asegura la Asociación Española de Pediatría (AEP), en este artículo relacionado con el juego y los juguetes, de la revista EnFamilia, los juguetes estimulan capacidades cognitivas, el desarrollo del lenguaje y la interacción con los demás, el juego simbólico y el juego de imitar acciones y roles y también la actividad física y el movimiento.

El mejor regalo es aquel que va acorde al desarrollo evolutivo del niño, es decir, que tiene en cuenta su desarrollo cognitivo, comunicativo, motor y socioemocional. Cuanto menos haga el juguete, más hará la mente del niño

LP, psicóloga

También, según se escribe en dicho artículo, el juego favorece aspectos más psicológicos y emocionales como "ayudar niños a relajarse, a controlar sus impulsos agresivos, a expresar lo que piensan, lo que sienten y lo que desean, a desarrollar sentimientos positivos ante los demás, a ponerse en su punto de vista, a compartir y a conocer el mundo que les rodea". Por lo que según esta asociación, el mejor juguete sería aquel que "le permita manipular, interaccionar con los cuidadores, explorar y usar la imaginación".

Del mismo modo, de Paz aconseja que en esta época tan mágica para los niños de regalos y juguetes, se priorice la calidad y no tanto el consumismo en sí: pensar en lo que ese regalo puede aportarle a nuestros hijos. "El mejor regalo es aquel que va acorde al desarrollo evolutivo del niño, es decir, que tiene en cuenta su desarrollo cognitivo, comunicativo, motor y socioemocional. Y por último, debemos recordar que, cuanto menos haga el juguete, más hará la mente del niño", finaliza la experta.