Recomendaciones ante los grandes incendios
Los médicos de urgencia advierten: la exposición al humo es el principal factor de riesgo para la salud en los incendios
Los detalles Desde la Sociedad Española de Medicina de Urgencias y Emergencias (SEMES) explican una serie de recomendaciones para actuar con seguridad y reducir los riesgos para la salud en caso de incendio, tanto si se producen en la propia vivienda como al aire libre.

Resumen IA supervisado
España enfrenta una grave crisis de incendios forestales, exacerbada por el cambio climático y la inadecuada gestión forestal. Entre 2025 y 2026, se han producido cuatro de los cinco mayores incendios de su historia, siendo el más reciente el de Burgohondo y la Sierra Oeste de Madrid, que ha calcinado 55.500 hectáreas. En 2026, se han registrado 32 grandes incendios, afectando una superficie seis veces mayor que en el mismo periodo de 2025. La SEMES destaca la importancia de conocer medidas de autoprotección para mitigar riesgos de salud, como la exposición al humo. Recomiendan tener extintores en casa, evitar el humo y seguir indicaciones de Protección Civil en exteriores. Además, subrayan la importancia de primeros auxilios adecuados en caso de quemaduras e intoxicación por humo.
* Resumen supervisado por periodistas.
España atraviesa una de las crisis de incendios forestales más graves de los últimos años, como consecuencia fundamental del cambio climático que agrava la virulencia de estos fuegos y, por ende, sus terribles consecuencias.
Tanto es así que cuatro de los cinco mayores incendios de la historia de España se han producido entre 2025 y 2026, en buena medida, según coinciden todos los expertos, esto se debe a la acumulación de unas condiciones climáticas cada vez más extremas con una gestión forestal que está siendo insuficiente para prevenir las llamas.
En las últimas horas, los incendios de Burgohondo (Ávila) y de la Sierra Oeste de Madrid ha dado pie al mayor incendio forestal de la historia del país. En concreto, son 55.500 las hectáreas que se han calcinado entre ambas provincias, algo nunca antes visto desde que hay registros.
Este macroincendio ya ha superado con creces al que tuvo lugar en 2025 en las provincias de Ourense, Lugo y León, que hasta ahora era el más grande de la historia de nuestro país. Desde el inicio de 2026 han ardido alrededor de 153.000 hectáreas y se han registrado 32 grandes incendios forestales, con una superficie afectada seis veces superior a la del mismo periodo de 20251.
Ante este escenario, desde la Sociedad Española de Medicina de Urgencias y Emergencias (SEMES) insisten en la importancia de que la población conozca las principales medidas de autoprotección para reducir riesgos para la salud y facilitar la labor de los servicios de Protección Civil y Urgencias y Emergencias.
Aparte de las quemaduras por el contacto directo con el fuego, el principal riesgo para la población de los incendios está la exposición al humo, ya que contiene partículas y gases tóxicos que afectan al aparato respiratorio y entran al torrente sanguíneo, favoreciendo procesos de inflamación y estrés oxidativo.
Sus efectos (irritación de ojos, nariz y garganta, tos, mareos, taquicardia, asma, etc.) pueden ser especialmente graves en personas con enfermedades respiratorias o cardiovasculares, así como en la población infantil, las personas mayores y las embarazadas.
Es por ello que desde SEMES recuerdan una serie de recomendaciones para actuar con seguridad y reducir los riesgos para la salud en caso de incendio, tanto si se producen en la propia vivienda como al aire libre. Conocer unas nociones básicas de autoprotección y primeros auxilios permite actuar con mayor seguridad hasta la llegada de los servicios de emergencia.
Cómo actuar si el incendio se produce en una vivienda
Muchos incendios se producen en la vivienda, habitualmente en la cocina. "Lo primero que hay que hacer es valorar si el fuego es controlable o no. Por eso es recomendable siempre tener extintores en las viviendas y saber cómo usarlos, para actuar inmediatamente si es un pequeño fuego", afirma el Dr. Rafael Castro, miembro del Grupo de Incidentes de Múltiples Víctimas y Desastres de SEMES y profesor titular de la Universidad de Oviedo.
En caso de que no sea posible controlarlo, hay que valorar si se puede realizar la evacuación de la casa con seguridad. Esto es, si el fuego o el humo impiden una salida segura, la recomendación es permanecer en una estancia protegida, cerrar la puerta y sellar las rendijas por donde pueda entrar el humo con paños o toallas húmedas.
En estos casos, hay que avisar inmediatamente al 112, situarse en una ventana o balcón para facilitar la localización por parte de los servicios de emergencia y evitar utilizar el ascensor en cualquier circunstancia.
Si es necesario desplazarse, hay que hacerlo agachado o gateando, ya que el aire más respirable suele encontrarse cerca del suelo3. Asimismo, si la ropa prende fuego, la pauta es detenerse, tirarse al suelo y rodar hasta apagar las llamas.
"Si el incendio ha superado nuestra capacidad de respuesta, no debemos intentar apagarlo ni asumir riesgos innecesarios, como entrar a rescatar una persona. Es el momento de ponerse a salvo y facilitar la actuación de los servicios de Protección Civil", recuerda doctor Castro.
Qué hacer si el incendio se produce en el exterior
El principio fundamental es alejarse del humo y del avance del fuego, siguiendo siempre las indicaciones de los Protección Civil. En el caso de confinamiento, se recomienda mantener puertas y ventanas cerradas, evitar actividades que deterioren la calidad del aire interior (como fumar o utilizar aspiradoras) y limpiar las cenizas con paños húmedos, evitando barrer para impedir la resuspensión de partículas.
En el caso de evacuación, las personas deben buscar un lugar seguro, evitando permanecer en zonas donde el humo sea denso. Al respecto, el Dr. Castro señala que “es muy importante las autoridades establezcan los mecanismos de evacuación en las zonas de riesgo de incendios antes de que ocurran, como ya se hace con las zonas de riesgo volcánico”.
Una vez la población afectada esté en un lugar seguro, si alguien presenta dificultad para respirar, mareo, dolor en el pecho, confusión o cualquier otro síntoma compatible con una intoxicación por humo, es necesario solicitar atención sanitaria de inmediato.
Al aire libre, aunque se esté alejado del foco del incendio, es recomendable limitar la actividad física y utilizar mascarillas FFP2 para para disminuir la inhalación de partículas en suspensión2. Hay que tener en cuenta que el uso de pañuelos o las mascarillas quirúrgicas no sirven para filtrar de forma adecuada las partículas del humo.
Primeros auxilios en caso de incendios
También es importante conocer los primeros auxilios en caso de incendios. Por ejemplo, para tratar las quemaduras leves, el primer paso consiste en enfriar la zona afectada con agua corriente fría durante varios minutos.
"No deben aplicarse pasta de dientes, aceites, pomadas caseras ni otros productos sobre la lesión. Asimismo, si la ropa ha quedado adherida a la piel, no debe retirarse, ya que podríamos quitar también fragmentos de la piel y agravar la lesión", apunta el portavoz de SEMES.
Por otro lado, en el caso de quemaduras graves, lo más adecuado es no aplicar agua, sino cubrir a la persona con un paño o manta limpia y seca para reducir la pérdida de calor y prevenir el shock.
Si una persona ha inhalado humo, señala Castro, "lo prioritario es trasladarla a un lugar con aire limpio y avisar inmediatamente a los servicios sanitarios". Por último, hay que señalar que la valoración médica es fundamental, ya que, por una parte, puede tener las vías respiratorias irritadas y, por otra, puede sufrir una intoxicación por monóxido de carbono, para lo que se necesita una intervención profesional con oxígeno a alto flujo.