Estudio científico
Descubren dos variantes genéticas clave para el éxito de los fármacos para adelgazar como Ozempic o Mounjaro
Los detalles Un estudio, publicado en la revista científica 'Nature', demuestra que los medicamentos GLP-1 para el tratamiento de la obesidad muestran una notable variabilidad entre individuos.

Resumen IA supervisado
Un estudio publicado en 'Nature' ha identificado variaciones genéticas que podrían influir en la eficacia de fármacos GLP-1, como Ozempic, para tratar la obesidad. Utilizando datos de 23andMe, los investigadores encontraron que variantes en los genes GLP-1R y GIPR afectan la pérdida de peso y los efectos secundarios, como náuseas. Aunque la genética desempeña un papel importante, otros factores como el sexo, la edad y la dieta también influyen en los resultados del tratamiento.
* Resumen supervisado por periodistas.
Los fármacos para tratar la obesidad, como el archiconocido Ozempic o Mounjaro (medicamentos GLP-1) muestran una notable variabilidad entre individuos. Un trabajo publicado en la revista 'Nature', y para el que han utilizado datos de 23andMe, ha identificado variaciones en dos genes implicados en las vías hormonales intestinales que regulan el apetito y la digestión, aunque advierten que los efectos de la genética parecen modestos.
Para llegar a estas conclusiones, los científicos de esta compañía de test genéticos han realizado estudios de asociación del genoma completo en casi 28.000 personas tratadas con estos fármacos, junto con la pérdida de peso autoinformada y los efectos adversos.
De este modo, hay dos variantes genéticas en las vías hormonales intestinales que regulan el apetito y la digestión. Según su expresión, los fármacos funcionan mejor o peor. Estos medicamentos ayudan a regular el apetito, la liberación de insulina y la digestión, y se han generalizado en el tratamiento de la obesidad.
Sin embargo, las razones por las que algunas personas pierden más peso que otras tomando el mismo medicamento GLP-1, o por qué algunas experimentan efectos secundarios adversos, como náuseas o vómitos, siguen sin estar claras.
Este estudio describe cómo la clave del mayor éxito o fracaso de esta medicación puede estar en las variaciones de dos genes implicados en las funciones de las vías hormonales intestinales. Los autores descubrieron que una variante del gen GLP-1R, localizado en el cromosoma 6, podría explicar en parte por qué algunas personas responden mejor a la pérdida de peso, dado el mecanismo de acción de estos fármacos sobre el receptor GLP-1R.
Quienes portan esa variante pierden kilos más que quienes no. Por su parte, una variante en el receptor GIPR, localizado en el cromosoma 19, podría explicar por qué algunas personas presentan más efectos secundarios. Esta variante podría bloquear la vía GIPR y hacer que se pierda el efecto protector frente a las náuseas, aumentando así la probabilidad de efectos adversos y de que el paciente no tolere la medicación.
"Estos hallazgos sugieren que las diferencias genéticas en los genes diana de los fármacos pueden contribuir a explicar por qué las personas responden de manera diferente a los fármacos GLP-1", señalan los autores.
No obstante, no serían los únicos que influyen en el éxito o fracaso de estos medicamentos frente a la obesidad. El sexo, la edad, el ejercicio físico y la dieta que se siga siguen siendo importantes predictores de cuánto peso pierden las personas más allá de los factores genéticos. A pesar de ello, los autores inciden en que esta información genética puede ayudar a personalizar mejor los tratamientos.
La obesidad, una enfermedad compleja
En la actualidad, hay consenso científico en que la obesidad es una enfermedad muy compleja en la cual la genética puede tener mucho que ver. Los profesionales que la tratan reconocen que hay pacientes "hiperrespondedores e hiporrespondedores" a la medicación GLP-1, y que, además, cada paciente presenta efectos secundarios distintos.
Tal como explica a SMC España, Cristóbal Morales, responsable de la Unidad Salud Metabólica, Diabetes y Obesidad Hospital Vithas Sevilla y vocal de la Sociedad Española para el Estudio de la Obesidad (SEEDO), aunque con limitaciones, como en casi todos los estudios, "este estudio es de una belleza extraordinaria que viene a respaldar lo que ya venimos diciendo. La obesidad es una enfermedad muy compleja en la cual la genética tiene mucho que ver —no lo explica todo, pero sí una gran parte".
El estudio es muy relevante y pertinente, añade el doctor, "porque aporta claridad a una problemática actual en consulta. Esto se enmarca en lo que denominamos medicina de precisión, un auténtico sueño: que en el futuro el apoyo genético nos permita elegir el mejor fármaco o diseñar el tratamiento más adecuado para cada persona según su perfil genético".
No obstante, la genética no lo es todo. Como hemos dicho, "la obesidad se trata de una enfermedad muy compleja. Con los datos actuales, sabemos que variables biológicas como el sexo (las mujeres pierden más peso), la presencia de diabetes tipo 2 (las personas con diabetes pierden menos peso), la edad (a mayor edad, menor pérdida de peso) o el hígado graso (también asociado a menor pérdida) influyen significativamente".
De este modo, en el futuro, concluye el experto en SMC España, "utilizaremos variables clínicas predictoras tanto de la eficacia del tratamiento como de los efectos secundarios, junto con variables biológicas. Estamos en el inicio, en el despertar, de una nueva medicina: la medicina de precisión".
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