El ayuno intermitente es una estrategia de alimentación (no es una dieta) que se puso de moda hace algunos años por famosos que comenzaron a seguirlo. Pero ¿qué significa realmente el ayuno intermitente? Lo cierto es que si queremos comenzar a hacerlo, debemos conocer antes algunas claves.

En primer lugar: no es la panacea. Ni superior a cualquiera otra forma de distribuir las comidas. O al menos, así lo vienen asegurado los nutrionistas durante todo este tiempo.

Y así lo afirma también a laSexta.com Raquel Capel, dietista-nutricionista y miembro del Colegio Profesional de Dietistas-Nutricionistas de la Comunidad de Madrid.

"El ayuno intermitente no es una estrategia superior a otras formas convencionales de distribuir las comidas más lineales en lo relativo a la pérdida de grasa. Ahí lo que prima es el déficit calórico".

Y en segundo lugar -añade la experta- "es importante seguir investigando más sobre esta técnica ya que todavía no hay realizados diseños de calidad ni de duración suficiente ni tampoco en humanos: la gran mayoría de estos estudios están hechos en animales, por tanto, aún no podemos asegurar con rotundidad los supuestos beneficios atribuidos al ayuno intermitente. Todavía existe mucha controversia".

  • En este artículo os explicábamos cuáles eran sus posibles beneficios. Por ejemplo, controlar el hambre emocional, controlar mejor las ingestas o promover el déficit calórico, siempre y cuando se haga bien y con asesoramiento profesional. Y sólo en algunas personas.

Debemos saber que "esta estrategia de alimentación no es necesaria ni obligatoria para lograr objetivos como la pérdida de grasa o para 'antiaging' que pueden aplicarse con diversas estrategias de alimentación, independientemente de los beneficios que se puedan demostrar a futuro con el ayuno intermitente", insiste Capel.

Qué es el ayuno intermitente y cómo se hace

Es una forma de distribuir las calorías que debemos ingerir a lo largo del día en una determinada ventana de tiempo, en unas horas determinadas y ayunar por tanto, el resto del día. Por ejemplo, ingerir todas las calorías que nuestro cuerpo necesita en sólo 8 horas.

Se trata, por tanto, de una forma de repartir las comidas, o lo que es lo mismo, una forma de repartir las calorías que cada uno necesita a lo largo del día. Esto es, todos los macronutrientes y micronutrientes que necesitamos, en función nuestras necesidades y objetivos.

De este modo y según explica Capel, existen diferentes modos de aplicar ayuno intermitente: "El 16:8 es el más común porque los supuestos efectos que se atribuyen al ayuno intermitente se obtienen a partir de las 14 horas de ayuno. En éste se ayuna 16 horas y se ingieren, por tanto, todas las calorías del día en tan solo 8 horas".

Tal como como explicaba en este artículo la nutricionista Andrea Calderón, quienes hacen el ayuno intermitente 16:8, lo más común es saltarse el desayuno e ir directamente a la comida y hacer después una merienda-cena. Por tanto, la dieta consiste en hacer al día tan solo 2 comidas copiosas en ese periodo de 8 horas.

Otros tipos de ayuno son por ejemplo, el 12:12 (se ayuna 12 horas); 18:6 (se ayunan 18 horas y se reparten las comidas tan solo en 6 horas); o ayuno de 24 horas.

Claves para seguir bien el ayuno intermitente

Realmente, tenemos que saber "que todos ayunamos al día", afirma Capel. Entre la cena y la primera comida del día ya estamos ayunando. Pero si queremos probar este tipo de ayuno, es importante tener en cuenta varias cosas. Lo más importante: hacerlo con ayuda profesional y asesoramiento.

1. Asesoramiento profesional

Porque lo más importante es tener en cuenta el objetivo que queremos conseguir. Si queremos perder grasa, ganar masa muscular, o simplemente, mantenernos como estamos y aprender a mejorar nuestra flexibilidad alimenticia. En este caso, será el profesional quien nos indique qué plan o qué método nos va mejor: si es ayuno intermitente u otras estrategias de alimentación.

"Al igual que no es obligatoria hacer ni 3 ni 5 comidas al día, tampoco lo es ayunar", afirma Capel. Por lo que es importante ver qué es lo que mejor nos va a nosotros, en función de ese objetivo. Al igual que las dietas o planes de adelgazamiento, lo que le va bien a tu amigo, puede que a ti no: las mejores dietas son aquellas que son personalizadas. Pues en este caso, igual. Es importante que el profesional nos diga qué método dietético es el que mejor nos vaya.

2. Adherencia al método y seguimiento

Como en todas los planes de alimentación, para que consiga los beneficios deseados, se debe ser constante y hacerlo bien. Por ello, es importante que el plan o la dieta sea ajustado a la persona, porque si no se acabará cansando.

Es clave, por tanto, si se decide hacer ayuno intermitente "ajustar esa estrategia de ayuno a las necesidades reales de esa persona (teniendo en cuenta su estilo de vida, horarios, preferencias culinarias, etc.) y que haya un seguimiento por parte del profesional", afirma la experta.

3. Asegurarnos de comer todo lo que necesitamos

Es importante también que el profesional nos indique cómo hacerlo, es decir, mejor no hacerlo por nuestra cuenta porque es importante que nos aseguremos de comer todos los nutrientes necesarios, evitando déficits importantes-en función del objetivo de la persona.

Y es que hay personas que creen que por comer menos veces, van a conseguir de per sé un déficit calórico y si no se hace bien, lo que se puede conseguir es no saber qué están comiendo. Es decir, que no sepan si están o no tomando todos los micronutrientes y macronutrientes que nuestro cuerpo necesita para funcionar correctamente. "Por ello es importante no hacerlo solos", concluye Capel.