Dicen que la microbiota intestinal, más conocida como toda la vida por flora intestinal, es el segundo cerebro de nuestro cuerpo. Mantenerla sana y protegerla es fundamental para tener una buena salud y para ello, en general es recomendable llevar una dieta saludable y en particular, tomar alimentos ricos en probióticos para cuidarla (pero siempre dentro del patrón de una dieta sana y no de forma aislada).

Según señala la Fundación España del Aparato Digestivo (FEAD "tener una microbiota sana protege frente a gérmenes y refuerza el sistema inmunitario intestinal". Según detalla y explica esta entidad, "la microbiota está determinada por los genes y por el ambiente en el que se vive, además de estar modulada por la alimentación".

Es por ello que los expertos coinciden en que "comer sano, dormir lo suficiente, evitar el alcohol, no fumar y hacer más ejercicio físico son elementos esenciales para la salud, y que además influyen en la microbiota intestinal". También - según añade la FEAD- es importante para el cuidado de la microbiota consumir alimentos fermentados, intentar consumir grasas de buena calidad (como las que encontramos en el aguacate, los frutos secos o el aceite de oliva virgen), consumir menor carnes rojas y procesadas y cocinar los alimentos de forma saludable. Huyendo de los fritos y los rebozados.

Tener una microbiota sana (o una flora intestinal sana) protege frente a gérmenes y refuerza el sistema inmunitario intestinal

FEAD

Así y según explica a laSexta Paloma Quintana, nutricionista, Ceo de Nutrición con Q® y autora del reciente libro 'Cocina, come y pierde grasa', "los probióticos son microorganismos vivos que incorporamos a nuestro sistema para poblar y enriquecer nuestra flora intestinal". Sin embargo, es clave matizar que "para tratar alguna patología digestiva concreta serían más indicados los suplementos de venta en farmacia, pero para cuidar y proteger la microbiota, consumir alimentos ricos en probióticos sí nos ayudaría", aclara.

Por otro lado, es importante destacar que los probióticos no serían nada sin los prebióticos. Es decir, según explica Quintana, si los probióticos son microorganismos vivos que necesitamos para enriquecer nuestra flora intestinal, los prebióticos serían por así decirlo "la comida que estimula es esos microorganismos". Por lo que ambos, prebióticos y probióticos se complementan. Los prebióticos los encontramos fundamentalmente en los alimentos ricos en fibra como los cereales integrales, las legumbres y en las verduras, especialmente, el ajo la cebolla, el puerro o los espárragos.

No hay dos microbiotas iguales, porque ésta está determinada por los genes, la alimentación y el estilo de vida de cada persona. Así y según explica la FEAD, "sólo un tercio de la microbiota intestinal es común a la mayoría de la población, mientras que los otros dos tercio son específicos de cada persona".

7 alimentos con probióticos

1. Yogur

Serían sin duda, el alimento por excelencia. Fácil de tomar, rápido de encontrar y sobre todo muy versátil. Sin embargo y, como contamos en este artículo, no todos valen, es decir, no todos tienen beneficios. El yogur más recomendable es el yogur natural, entero y sin azúcar. El de toda la vida. El más barato. También, y en segundo lugar, el yogur griego, igualmente sin azúcar.

2. Kéfir

Entró en nuestras vidas hace no mucho tiempo y se ha convertido en unos de los lácteos por excelencia en algunas neveras de nuestro país. No se trata de un yogur como tal sino de un producto lácteo, líquido y fermentado, muy parecido en textura al yogur que contiene eso sí, menos cantidad de lactosa que la del yogur. También se conoce como yogur búlgaro.

3. Queso

Este lácteo -amado por muchos, odiado por otros, es un alimentos muy rico en calcio y algunas de sus variedades ricas también en probióticos. Por ejemplo, la mozzarela o el queso feta. Los quesos blandos y quesos frescos además de ser bajos en calorías son ricos en probióticos.

4. Kombucha

Es sin duda una de las bebidas del momento, elegida incluso por la Reina Letizia. Se trata de una infusión fermentada que -precisamente por ese proceso de fermentación- contiene probióticos, señala Quintana: "Su consumo además puede desplazar el consumo de otras bebidas insanas como el alcohol y las bebidas azucaradas", añade. No obstante, tampoco podemos decir que esta bebida, por muy de moda que esté, sea la panacea, pues como cuenta el nutricionista Luis Alberto Zamora en su muro, también puede conllevar algunos "riesgos".

5. Miso

Se trata de una pasta fermentada típica de Asia que poco a poco ha empezado a consumirse también en España. Tal como explica también este nutricionista, el miso es una pasta fermantada de hongo koji que se usa principalmente con soja. A veces, también, con pasta de arroz. Existen de diferentes tipos según el cereal con el que se elabore.

6. Chucrut

Es alimento típico de países como Alemania y Polonia, y sería algo así como un tipo de col fermentada. Su inclusión en España está cada vez más extendida, sobre todo en el mundo vegano, ya que se trata sin más de una verdura, pero fermentada. Y como tal, también es rica en probióticos.

7. Encurtidos

El proceso de fermentación de esos aperitivos tan comunes, hace que sean ricos en probioticos pero además, los encurtidos son unos de los snacks más recomendables para picotear, ya que son saciantes y tienen pocas calorías. Son además alimentos vegetales con gran contenido de vitaminas y minerales que al estar conservados en vinagre guardan todas sus propiedades.

Sin embargo, no se trata únicamente de tomar estos alimentos ricos en probióticos para cuidar nuestra flora intestinal. Lo adecuado y recomendable para de verdad proteger nuestra flora, es seguir en general, una dieta saludable, variada y equilibrada, con gran presencia de frutas y verduras, como es la dieta mediterránea para que así nuestra microbiota funcione correctamente. Estos alimentos serían algo así como un plus, pero siempre siguiendo una dieta sana. De nada vale tomar mucho de estos 5 alimentos si se lleva o se tiene una alimentación insana. "Siguiendo una dieta saludable, y llevando en general, un estilo de vida saludable, estaremos cuidando nuestra microbiota intestinal", concluye Quintana.