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La Galería de las Colecciones Reales tiene una exposición con los relojes más sofisticados y peculiares del siglo XIX
Patrimonio Nacional reúne en 'La precisión del tiempo' algunos de los relojes más singulares del siglo XIX de las colecciones reales, en una exposición que muestra su evolución técnica y estética.

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La exposición 'La precisión del tiempo' reúne 17 de los relojes más singulares del siglo XIX de las colecciones reales, seleccionados por Patrimonio Nacional, y muestra el virtuosismo mecánico y decorativo de las piezas adquiridas por Fernando VII e Isabel II.
Entre las piezas seleccionadas, que se podrán ver en la Galería de las Colecciones Reales hasta el 20 de septiembre, figuran relojes "simpáticos", de pared, de caja alta, cronómetros y autómatas; piezas de gran virtuosismo técnico y variedad de estilos estéticos.
La exposición incluye un "álbum de diseño de cajas de relojes", una adquisición reciente de Patrimonio Nacional que es como un catálogo de diseños de cajas de relojes popularizado en tiempos de Isabel II, cuando los relojes se "democratizaron" y salieron del ámbito de la realeza y las élites, para ser adquiridos por amplias capas de la sociedad.
Así, la exposición incluye dos relojes del mismo modelo pero realizados uno en bronce dorado y vidrio tallado y otro en mármol negro.
El reloj "simpático" es una pieza de sobremesa de finales del XIX que se complementa con un reloj de bolsillo que, cuando se coloca sobre el péndulo de se pone en hora y se regula automáticamente por "simpatía" con el reloj de mesa.
Los avances técnicos también permitieron fabricar relojes náuticos, sin péndulo que pudiera verse afectado por los vaivenes de los barcos, como un cronómetro de marina con estuche de madera que permite determinar el rumbo y la posición de la nave en alta mar.
La exposición también incluye un "reloj esqueleto", que prescinde de caja y deja a la vista el mecanismo, y un "reloj de negros" autómata, que representa a un antiguo esclavo haitiano liberado poco antes del levantamiento de las colonia francesa en 1791 y que se convirtió en líder militar de la revolución.
La pieza luce la esfera sobre la tripa de la figura humana y tiene un brazo articulado con el que simula fumar en una larga pipa cuando da las horas. Muy inquietante.
Como ha explicado el director de la Galerías de las Colecciones Reales, Víctor Cageao, la exposición busca dar a conocer la evolución estética, la variedad de modelos fabricados y las novedades técnicas aplicadas a medir el tiempo cada vez con mayor precisión.
Así, se han reunido los tipos más novedosos y curiosos para mostrar los gustos de ambos monarcas y cómo seleccionaron para su colección las mejores piezas realizadas por los más afamados relojeros.
Para la exposición, se han reunido relojes menos conocidos por el público y que se encontraban bien diseminados por los Reales Sitios, como el Palacio de Aranjuez o el del Pardo, como de los almacenes de la Galería y todos han sido limpiados y puestos en marcha, de modo que, a las horas en punto todos suenan al unísono.
A todos habrá que darles cuerda diariamente, "con el reto añadido de que este domingo cambiamos de hora", ha señalado la comisaria y responsable de relojes de las Colecciones Reales, Amelia Aranda.
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